Más información
• Rectoral de Fofe, la leyenda
Cuenta la
gente del
lugar que habitando la
Rectoral el
último de los
párrocos que allí vivieron, la casa
fue asaltada por bandidos.
Armados con
trabucos entraron por el
atrio principal con la
intención de
robar en la casa y
acabar con
todo aquel que se
pusiera en
su camino.
Avisado por el
ama de
llaves el
cura despertó en plena
noche y sin
modo de
escapar ideó un
ardid para engañar a los
bandidos.
Cuando los
bandidos entraron en los
aposentos del
cura para reclamar su vida,
sólo encontraron dos mujeres
asustadas que se
arrodillaron ante
ellos suplicando por sus vidas.
Una de
estas mujeres no era
otra que el
cura disfrazado con
ropas de
su sirvienta,
que vestido de
esta guisa dio al
traste con la
intenciones de los
malvados bandidos.
Los
archivos del
Obispado de
Tui cuentan que en
siglo XVII en la
parroquia de
Fofe habitaban más de 500
familias siendo su actividad más próspera el
cultivo de
centeno,
trigo y
maíz. Los
molinos que todavía hoy siguen el
curso del
río son
testigos de
aquellos tiempos. Las
rutas comerciales que se
extendían desde la
zona del
ribeiro hacia las costas hacían parada en
Fofe. El
tránsito continuado de
mercancías pronto
convirtió a
toda la
zona de la
Paradanta en un
lugar favorable
para vivir. El
aumento de
población propició que la
iglesia destinara más párrocos al
lugar por lo
que fue necesaria la
construcción de
una gran casa
Rectoral que llegó a
albergar hasta siete curas.
Sobre las ruinas de
esta casa se
levanta la actual
Rectoral de
Fofe gracias al
esfuerzo y la
ilusión de Amador
Barcia, padre del actual
propietario Tomás Barcia. La
construcción tuvo como principal
premisa respetar la
estructura original de la casa,
habilitando su interior
para un
mejor uso como hospedería.
Actualmente la
Rectoral desarrolla la
actividad de
alojamiento rural
todo el
año,
perteneciendo a
Pazos de Galicia y
ostentando la Q de
Calidad Europea del
Instituto de
Calidad Turística Español.
• Distribución
Habitaciones llenas de
detalles que reconfortan.
Amplios espacios que se
crean a
partir de
pequeños rincones.
· Dormitorios
· 3
Habitaciones Dobles
· 3
Dúplex
· 2
Habitaciones Cuádruples
· 1
Habitación Individual
· La Lareira: En
torno al
fuego se
encuentra el
lugar de estar, antiguamente cocina de la
Rectoral. Espacio
para compartir la calidez de la casa con los demás huéspedes. Las veladas se acompañan con conversación, calor y buena compañía. Los libros repartidos
por la estancia ofrecen momentos de descanso perfectos.
· El Palomar: Piedra y líneas rectas
para un espacio creado especialmente
para el ocio. Con
todo su frente acristalado podemos disfrutar de la lluvia cayendo en el jardín mientras oímos música, vemos
una buena película o jugamos
una partida en la videoconsola. La torre del palomar permite tener un espacio privado donde disfrutar de masajes terapéuticos y de relajación disponibles
para los huéspedes.
· Piscina y jardines: Ningún
lugar mejor para contemplar el valle
que al borde de la piscina de la
Rectoral. Rodeada de jardín ejerce de mirador excepcional reservando un espacio especial
para una pérgola
que protege del sol y de la lluvia
una zona de comedor. El Restaurante y la cafetería se abren a
una amplia
zona de jardines donde poder tomar un refrigerio al abrigo de los cenadores. Los
más pequeños serán los
que más disfruten de este espacio correteando sin peligro
por el jardín.
· Nuestros rincones: Paseando
por la casa descubrimos estancias
que sorprenden y
rincones que evocan
tiempos vividos y
por vivir. El
atrio central con
su roble centenario, los corredores
que lo rodean, la antigua torre fortificada, son
sólo alguno de los
espacios que hacen mágica la estancia en la
Rectoral de
Fofe.
· Restaurante y bodega: Los fogones de la
Rectoral están siempre encendidos
para deleite de los paladares de
sus huéspedes. En la despensa los mejores ingredientes de la huerta, productos de temporada
que nutren los platos
que se cocinan aunando la cocina tradicional con conceptos de la restauración actual. Desde el desayuno casero a
las cenas pasando
por los almuerzos podrán ser disfrutados en invierno al abrigo del
fuego y en verano en los jardines al aire libre. Durante
todo el
año la cocina de la
Rectoral esta abierta tanto
para los huéspedes
como para los comensales
que se acerquen a disfrutar de uno de los dos comedores de la casa: “Serra do Suido” y “Val de Tielas”. Dos primeros y dos segundos a elección del apetito del visitante.
Una pensada selección de caldos
para acompañar los platos de nuestra cocina. Blancos, tintos, gallegos y nacionales, vinos
para deleitar.
Espacios del restaurante.
Los
más de 3.000 metros cuadrados
que ocupa la casa rectoral junto con
sus jardines, presentan diferentes
espacios perfectos
para disfrutar de
una comida inolvidable.
El Comedor “Serra do Suido” es perfecto
para veladas intimas. Con un espacio interior con capacidad
para un máximo de 44 personas es el Comedor principal de la casa. El elemento central
una mesa redonda
para 11 comensales.
El Comedor “Val de Tielas” es ideal
para disfrutar de veladas al calor del
fuego o comidas contemplando el paisaje. Un espacio abierto al valle a través de grandes cristaleras
que puede
albergar hasta un máximo de 40 personas. La estufa de leña y la pequeña fuente de piedra hacen del espacio un
lugar mágico.
Los Cenadores del Jardín forman parte del paisaje durante el verano y permiten comer prácticamente encima del valle. Este espacio tiene capacidad
para 12 personas.
La Pérgola de la Piscina es también un espacio de verano y permite disfrutar de la comida tras un baño en la piscina. Su capacidad máxima es de 12 personas.
• Celebraciones
Un espacio especial
para el día
más especial.
La
Rectoral de
Fofe se pone a disposición de los novios
que deseen celebrar
su boda al abrigo de
sus jardines, encargándose de todos los aspectos de la ceremonia: el casamiento, el banquete y el
alojamiento de los invitados.
Nuestra máxima: crear momentos inolvidables.
• Entorno
Fofe pertenece al Concello de Covelo
que se
encuentra en el extremo meridional de un extenso cordón montañoso
que se extiende de norte a sur de Galicia, la Dorsal Gallega. Configurada en
torno al “Coto de Eiras”, a “Serra o Suído”, a “Serra do Faro de Avión” y a los montes de la “Paradanta” y al “Val do Tea.
En la orografía de Covelo contrastan los valles profundos y los numerosos ríos, con
las escarpadas
montañas. En el
punto más elevado del
municipio y de
toda la
provincia de
Pontevedra, (Faro de
Avión, 1155 metros)
nace el
río Tea,
que fue declarado espacio natural en
régimen de
protección general. Las
fragas de este
río,
situadas en el alto Tea, están
pobladas por montes
hermosos de
robles y
caducifolias autóctonas,
además de estar
consideradas como unas de
las más extensas y
mejor conservadas de Galicia. Desde
las cumbres de
las montañas: Pico de
Avión,
Xuarquiña (985 m.),
Lomo de la Sierra (974 m.),
Suelo de la Llama (957 m),
Abedules (946 m)... , podemos
ver un paisaje
agreste,
suavizada por hermosos valles y
regada por ríos
cristalinos.
El
clima se
encuadra dentro del
marítimo de
montaña. El
accidentado relieve produce un
cambio gradual de
las temperaturas. En
julio la media
lista de
distribución los 18
grados, mientras
que en
enero es de
unos 7
grados.