Formada por siete municipios, se llega por la autovía hasta Unquera en la que debemos penetrar en Liébana por la sinuosa carretera del Desfiladero de la Hermida. Pasado Potes accedemos a Camaleño , municipio montañoso que forma un impresionante valle atravesado por el río Deva, la carretera sigue su curso hacia el nacimiento en el circo calizo de la Vega del Naranco, en Fuente Dé y, a ambos lados, parten los caminos que nos conducen a los pueblos.
El recorrido por estos pueblos y aldeas del Valle de Camaleño, llamado también Valdebaró , están asentados en las laderas y protegidos de altas cumbres. Huellas de un intenso pasado en un valle atravesado por el río Deva hasta su nacimiento en Fuente Dé.

Nada más comenzar el Valle, ascendemos al
Monasterio de Santo Toribio. Semi oculta en la ladera del Monte Viorna, en la ladea de Mieses contemplamos una enorme encina “La Copuda” y un viejísimo olivo. La ermita tiene una interesante virgen del siglo XVI y un pequeño Cristo de la Cruz del XVII. Una pista nos lleva hacia la cruz de la Viorna, ofreciendo amplias vistas de
Potes y de todo el Valle.
Seguimos el curso del río Deva, entre manzanos aparece Turieno , cuna del San Toribio. Se conservan casonas con escudos y en esta localidad conviven el tipismo rural con los blasones de piedra que evidencian una historia de linajes nobles. La belleza la resalta aún más con la presencia al fondo de las alturas de los Picos de Europa.
El pueblo de Argüébanes funde la frondosidad del entorno con su arquitectura típica, hay una casona con armas en Bulnes y la iglesia, muy reconstruida, tiene elementos del siglo XVI. Del final del pueblo, pasando un bosque de robles, parte una fuerte travesía que sube por el canal hacia Pico San Carlos con la imagen del Sagrado Corazón dominando el valle. Sobre el margen izquierdo del río Deva, Congarna, encajonado en un valle en el que en invierno tan apenas ves el sol. En la ermita de San Julián destaca una talla de San Opila del siglo XVII, donde la tradición sitúa su nacimiento. Desde aquí, un camino sube a la ermita de San Miguel, con magníficas vistas de los Picos, desde allí la carretera lleva al Monasterio.
Llegamos a Baró , con amplia perspectiva del Macizo Oriental de Picos, antigua cabecera de consejo da nombre al valle. Tiene la iglesia de la Asunción, de los siglos XV-XVI, las ermitas de Nuestra Señora de la O, con talla del siglo XVII y la de San Roque, muy humilde.
Subiendo a la izquierda bajo una espesa vegetación se encuentra Bodia , entre nogales, fresnos y castaños.