Más información
En pleno corazón de la Comarca de la Vera , disponemos de siete cabañas de primera categoría, totalmente equipadas: conexión a internet, piscina adultos y piscina niños, con cocina, una o dos habitaciones, baño, un amplio salón con televisión y un magnífico porche. Están construidas siguiendo las directrices arquitectónicas de la comarca de la vera ( paredes de piedra, entramados de madera y adobe ). Los alojamientos están rodeados de una amplia finca (10000 metros cuadradados), en donde poder pasear, relajarse y gozar de la naturaleza y del jardín, y desde la misma poder realizar la Ruta del Emperador Carlos V hacia el Monasterio de Yuste, nos encontramos a 600 metros de la Garganta San Gregorio, con su hermosa piscina natural y charcos. Acércate y disfruta de un trato exquisito, rodeado de naturaleza, colores, arte y todas las propuestas que esta comarca verata te puede ofrecer (Monasterio de Yuste, cinco pueblos declarados conjunto Histórico-Artístico, Parque Nacional de Monfragüe y ciudad Monumental de Plasencia).Ni lo imaginas, visítanos.
ENTORNO
Una tierra diferente y apasionante en el pie de la Sierra de Gredos.
\\\\\\\"Un paraíso cercano creado por la naturaleza para disfrute de los Hombres\\\\\\\"
Aquí buscó su descanso el Emperador Carlos V. Aquí el agua es riqueza, el agua que moldea el paisaje formando los valles, bajando del deshielo de las Cumbres.
Verdes Robledales , Rutas de Leyenda, Naturaleza Pura. Sonido de Gargantas, fuentes y manantiales que brindan al descanso.
En cada pueblo un murmullo de agua , una herencia cultural de su arquitectura nos invitan a contagiarnos de la paz de sus pueblos.
Viajar por la Vera es volver la mirada al Renacimiento: Fortalezas, Castillos, Palacios y piedras donde dejó su huella el último de los Césares, ese es el monasterio de Yuste, el retiro del Emperador.
A orillas del Tiétar , crecen orgullosos el tabaco y el pimiento.
Pimentón, Miel, Licores, Cerezas, productos todos de un microclima especial.
Sus amplias gargantas nos ofrecen en verano la posibilidad de bañarnos en las cristalinas y frías aguas veratas. Casi todos los pueblos cuentan con piscinas naturales entre las rocas de sus ríos. Gargantas que se llenan de forasteros que buscan el frescor de la Vera en los calurosos veranos