Los vinos blancos se elaboran fundamentalmente con la variedad airén, aunque últimamente están aumentando los elaborados con la variedad macabeo, son en general vinos limpios y brillantes, con tonalidades del amarillo-verdoso al amarillo-pálido, con aromas afrutados, limpios y frescos, en boca son ligeros y limpios, destacando su frescura, ligereza y equilibrio.
Los vinos rosados se obtienen principalmente a partir de la variedad monastrell, por estrujado de estas y cortas maceraciones de pulpa y hollejo, son vinos limpios y brillantes, con tonalidades muy atractivas como rosa, frambuesa, cereza, con matices morados, en cuanto a aromas son limpios y elegantes, frutosos y florales, manteniendo los aromas de la variedad, en boca son carnosos, sabrosos y frescos, con amplia retronasal.
En cuanto a los vinos tintos están dominados por la presencia de la uva autóctona monastrell, aunque estos también se complementan con variedades como merlot, syrah, cabernet-sauvignon y cencibel, de estos vinos sobre todo los jóvenes se caracterizan por ser muy expresivos en la nariz, su frutosidad (frutos negros, frutas maduras, cereza, fresas, grosella), su fuerte color, generalmente rojo púrpura intenso, con ribetes morados, en boca tienen estructura y fuerza, con taninos vivos y persistentes, en cuanto a los de crianza, aparte de la elegancia de la madera bien integrada, son sabrosos, carnosos, aromáticos, complejos.
Por su parte los vinos dulces naturales y vinos de licor, son vinos tradicionales de gran calidad que siguen teniendo vigencia y un buen futuro. En conjunto, los vinos de la denominación de origen Jumilla, son vinos que han conseguido un alto nivel dentro del panorama vinícola español, siendo de los vinos mas premiados en concursos nacionales e internacionales.
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