No hay día en el que no nos veamos sorprendidos por las nuevas técnicas de belleza. Estrellas del celuloide o de la música enloquecen por ellas: Julia Roberts se desvive por un masaje de ayurveda, Gwyneth Paltrow se relaja llenando su cuerpo de ventosas calientes.
¿Y alguien sabe lo último en terapia antiestrés? Pues, aunque nos parezca increíble, la belleza y el chocolate se fusionan en una terapia de lo más dulce. El colmo de los golosos se llama ‘chocolaterapia’. Es un método por el que nuestra piel mediante un masaje con chocolate deshecho, se ‘alimenta’ y se hidrata. El relax propio del masaje se multiplica gracias a los efectos antiestrés del alimento: cacao, en su estado más puro, cuenta con propiedades estimulantes que proporcionan grandes dosis de energía positiva.Cuando asociamos al chocolate con momentos de placer, alegría y distensión, no es sólo por una cuestión de normas sociales o de tradición, sino que existe un componente químico que lo ratifica. 
Existen varios centros de estética que han empezado a ofrecer este tipo de terapia y a la luz de los resultados, funciona. Al placer de un buen masaje, de obtener una piel hidratada y de relajarse, se suman el de otros sentidos, como el olfato: el aroma ayuda aumentar nuestra relajación en el momento en que nos untan de tan mágico manjar.