Auténtico paraíso de fotógrafos y fuente de inspiración de maquetistas, es el reino encantado para los más pequeños de las miles de familias que la visitan todos los años.

Bekonscot, a unos cuantos kilómetros de Beaconsfield y muy cerca de Londres, se inauguró en 1929 y es la aldea en miniatura más antigua del mundo.
Año tras año es visitada por miles de visitantes, en su gran mayoría familias con niños pequeños para los que cada rincón es un lugar mágico pero no es raro encontrar entre esos visitantes, fotógrafos profesionales, maquetistas o jardineros a los que les resulta fuente inspiración para sus creaciones.
Bekonscot representa una encantadora aldea que abarca 6.000 metros cuadrados y en la que se pueden admirar maravillosos jardines, modelos reducidos de casa, castillos, iglesias, tiendas y estaciones por donde circula un tren, considerado uno de los más bellos modelos a escala instalados al aire libre. La campiña circundante se encuentra sembrada de árboles en miniatura
Por debajo de los caminos y vías férreas, se extienden 5.500 metros de cables eléctricos para el funcionamiento de las maquetas que suman un total de 160. Una autentica delicia para los más pequeños, aunque cualquier visitante sin importar la edad, ha reconocido sin ningún pudor y con una enorme sonrisa, que se ha divertido tanto o más que las "personitas" que lleva de la mano.

Aunque Madurodam, en La Haya -ciudad miniatura que representa la arquitectura holandesa a través de los siglos- es la ciudad miniatura más famosa y grande que existe, es Bekonscot la más antigua y según los datos barajados, la más frecuentada.
Como curiosidad les diremos, que la aldea ha sido visitada unas doce veces por miembros de la familia real británica, lo que ha constituido una magnifica publicidad.