Las sequoyas son los árboles más grandes del mundo, rompen records de longevidad y generan millones de dólares en concepto de turismo.
El parque de Yosemite se encuentra al norte del estado de California y está considerado uno de los más bellos de los Estados Unidos. Cascadas, variopinto follaje y un paisaje de riscos graníticos, le otorgan un aspecto excepcionalmente pintoresco. Sin embargo, su principal atracción se centra en las famosas sequoyas que lo pueblan. Los tres bosques de sequoias gigantes son uno de los principales atractivos de este parque nacional
Las sequoyas son los árboles más grandes del mundo, su altura media supera los 90 metros, equivalente a la de una torre de 30 pisos. El grosor del tronco puede alcanzar 9 metros de diámetro. Precisamente en parque Yosemite, hay una sequoya cuyo tronco ha sido tallado en forma de túnel para permitir el paso de automóviles.

Y son también únicas rompiendo records de longevidad: el más viejo de ellos: General Sherman Tree. Tiene 4 mil años, y se encuentra en el Sequoya Nacional Park. Su tronco pesa 1.385 toneladas, algo así como 19.000 personas. Todo en el General Sherman es gigantesco.
El secreto de tantas virtudes radica en su particular forma de crecer. A partir de una raíz común, su tronco se subdivide en la base en varios troncos que se crecen independientes, así uno no necesita de los otros para vivir. Sólo en el caso de que uno de ellos sea atacado por una plaga o una enfermedad, la savia de los otros troncos actúa para salvar la parte dañada.
Las sequoyas son las estrellas
Los bosques de sequoyas rojas también han llamado la atención de la industria de Hollywood. Su apariencia arcaica y el aire de misterio que las rodea ha sido aprovechado por George Lucas para recrear al planeta Endor en el Retorno del Jedi, y también Steven Spielberg ambientó sus escenarios prehistóricos de Parque Jurásico en el Prairie Creek Redwoods State Park.