Texto y Fotos: Enrique del Rivero.
A pesar del carácter mítico y desafiante de esta cima de los Picos de Europa, con 2.519 metros de altura, su acceso a pie no es tan difícil como pudiera pensarse. Una de las travesías más clásicas para acercarse hasta sus inmediaciones, parte de la pequeña localidad asturiana de Sotres.
Si se deja el coche aparcado en el propio Sotres hay que descender por la carretera y a la altura de una pronunciada curva, coger la pista que hacia la derecha conduce a Áliva. Enseguida se toma la desviación que, por la izquierda, se dirige a los invernales del Texu. Tras atravesar estas típicas cabañas ganaderas, y después de cruzar el río Duje por un rústico puente, la pista inicia la ascensión, por las invernales de Cabao, hacia el collado Pandébano. El camino se interna en un pequeño bosque de hayas, avellanos y fresnos que aparece flanqueado por las primeras estribaciones de la Peña de Maín y en el que todavía se puede escuchar el canto del mítico urogallo. Una vez en Pandébano hay que ascender hacia la derecha a la búsqueda de la majada de La Tenerosa, desde donde se inicia el camino artificial que se dirige hacia la Vega de Urriello.
La ancha senda, que está tallada en las duras calizas de

montaña, atraviesa en diagonal las fuertes pendientes de la Cuesta Sierra por encima. De pronto y tras una cerrada curva se alcanza el Collado Vallejo. Al llegar a este mirador natural todos los esfuerzos quedan recompensados por sus espectaculares panorámicas. Desde el mismo collado se divisa en todo su esplendor el Pico Urriello que sobresale desafiante de las montañas que lo circundan. También es visible la Vega de Urriello, un antiguo valle glaciar esculpido por los hielos cuaternarios.
Tras atravesar el citado collado en línea recta —en esta zona son muy abundantes los saltarines rebecos— el camino penetra, tras superar un espolón rocoso, en la depresión del Jou Lluengo. La ascensión por las paredes de esta empinada canal es la más larga y penosa de todo el recorrido. Pero cuando se logran superar los repetidos y zigzagueantes requiebros de la senda, la recompensa no puede ser mejor: toda la Vega de Urriello con la mole del Naranjo en primer término. Ya se puede tocar la añorada montaña y pronto se alcanza el refugio de montaña situado a sus pies.
El Pico Urriello es la cima más complicada e inaccesible de todos los Picos de Europa. Los primeros que hollaron su cima fueron dos montañeros asturianos: Pedro Pidal, el famoso marqués de Villaviciosa, y Gregorio Pérez de Caín. Consiguieron su hazaña el 5 de agosto de 1904. Imaginando la épica de estas antiguas ascensiones ya no queda más que emprender el regreso por el mismo camino.
Cómo llegar
Hay que salir de Oviedo por la autovía A-8, que enlaza con la N-634. Por esta carretera se llega hasta Arriondas, localidad en la que es necesario desviarse hacia Cangas de Onís y Las Arenas. Desde allí y por la carretera de montaña AS-264, que pasa por Poncebos y Tielve, se llega al punto de inicio de la ruta: el pueblo de Sotres.