Barcelona ha sido la primera en apostar por este servicio que está pensado para que una bici se alquile todo el día.

Desde el pasado mes de marzo, la ciudad condal ofrece un nuevo sistema público de alquiler de bicis, se llama
Bicing y facilita los pequeños y habituales desplazamientos en la ciudad.
Esta iniciativa forma parte del programa municipal para potenciar la utilización de este medio de transporte individual y sostenible.
Hasta finales de año, el Ayuntamiento de Barcelona se ha propuesto instalar progresivamente unos doscientos aparcamientos formados por quince unidades en toda la ciudad.
Un nuevo servicio sencillo, práctico y sostenible que puedes utilizar en tus trayectos por la ciudad. Para ir donde quieras, cuando tú quieras, sin humos ni ruidos.
Cómo funciona el Bicing

Hay que solicitar la tarjeta de abonado a través del web, o de manera presencial en la oficina de Atención al Usuario ubicada en Pl. Carles Pi i Sunyer, 8-10 de Barcelona.
Una vez realizada la solicitud, recibes en casa la tarjeta de abonado/a, ya puedes empezar a utilizar este nuevo servicio: retiras la bicicleta de cualquiera de las estaciones de Bicing, la usas durante el trayecto y la devuelves en la estación más cercana a tu destino.
El Bicing se entiende como un modo de transporte público para desplazarse de un punto a otro. Por esta razón, los primeros treinta minutos de cada trayecto están incluidos en la tarifa de abonado/a. A partir de ahí, pagas según el tiempo que utilices la bicicleta, con un máximo de dos horas por trayecto. Se entiende por trayecto el recorrido que se hace en bicicleta desde una estación hasta la estación donde esta se devuelve, ya sea la misma estación u otra. Con el abono adquirido, los usuarios solo tienen que ir a un aparcamiento y, con su tarjeta, pueden desbloquear una bicicleta y empezar a utilizar el servicio.
La ubicación de los puntos de recogida y entrega de bicicletas se ha basado en criterios de intermodalidad (utilización de más de un medio de transporte para desplazarse). Por eso, la mayoría de aparcamientos se localizarán cerca de estaciones de metro, aparcamientos de la empresa municipal B:SM, grandes equipamientos, universidades o ejes comerciales.

Los aparcamientos estarán situados a una distancia media de 300 metros entre sí. Para facilitar la rotación, los abonos dan derecho a utilizar las bicicletas durante 30 minutos sin cargo alguno, todas las veces necesarias en un mismo día, dentro del horario del servicio (que solo cerrará las noches del domingo al jueves de doce a cinco de la madrugada).
A partir de los primeros 30 minutos de utilización, se cobrará al usuario una tarifa de 0,30 euros por cada fracción de 30 minutos. El tiempo máximo de utilización de estas bicicletas es de dos horas, ya que no están pensadas para realizar desplazamientos largos, sino para hacer pequeños y rápidos trayectos.
Actualmente Barcelona dispone de 128 kilómetros de carril bici insertados en la trama urbana. A lo largo de este año se habilitarán 22 kilómetros más. Durante este año también se ampliará el número de plazas de aparcamiento que pasarán de las actuales 7.500 hasta llegar a las 15.000.

Todas estas iniciativas pretenden aumentar el número de usuarios de la bicicleta en Barcelona. Actualmente, unas 40.000 personas utilizan este medio de transporte para desplazarse por la ciudad.
Otras ciudades europeas, como Estocolmo, Lyon u Oslo, ya disponen de servicios de alquiler de bicicletas que están funcionando con éxito. Los datos obtenidos de su utilización revelan que la duración media de los trayectos es de 15 minutos y la distancia media recorrida, de 2,5 kilómetros.
Este sistema, que no va no destinado a los turistas, sino a los ciudadanos de Barcelona, está pensado para realizar pequeños desplazamientos habituales dentro de la ciudad o para completar algunos tramos de los viajes realizados con otros sistemas de transporte.
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