Un oasis entre moles calcáreas y bosques de hayas.
Es uno de los lugares más visitados de Guipúzcoa, el Santuario de Arantzazu, está enclavado en el término municipal de Oñati, en una zona agreste entre los riscos del barranco.
Nuestra ruta transcurre por la comarca de Deba Goiena, la más meridional del territorio de Guipúzcoa. A la altura de Goiko Benta se unen al recorrido la ruta medieval de la GR 34 Donosria-Arantzazu y el GR 120 que parte de Loyola.
Un poquito más arriba y fuera del sendero, encontramos el camino a Urbia, uno de los lugares más emblemáticos del Parque Natural de Aizkorri, -un bello entorno natural que cuenta con 16.000 hectáreas de hermosos parajes repartidos por las tierras de Guipúzcoa y Araba, y que forma la unión de dichos territorios vascos ya que los extensos prados y laderas de este fronterizo parque natural llegan hasta siete municipios guipuzcoanos y tres alaveses-. Uno de los aspectos reseñables del recorrido es la existencia de dos seles (antiguos espacios de forma circular donde solía pacer el ganado vacuno), Arriona y Bellotza.

Dicen que por la zona solía refugiarse el Cura Santa Cruz, el sacerdote guipuzcoano que se convirtió en guerrillero del bando carlista y protagonizó movidos episodios.
Los prados se reparten y el camino queda bien marcado y nada más atravesar las peñas de Bellostegui y Aitzabal se alcanza un puente en la confluencia de dos regatas.
Pero antes de alcanzar nuestro destino, el santuario, hay que salvar un angosto valle donde se sitúa la entrada de Antonkoba y la arista de Katarreka.
Santuario de Arantzazu
En él se encuentra la imagen de la Virgen de Arantzazu, patrona de Guipúzcoa. Su devoción arranca de 1469 cuando Rodrigo de Balzategi fue elegido para ver la imagen sobre un espino. Cuentan que ha sobrevivido a tres grandes incendios, y que en los años 50, la basílica se reconstruyó con las llamativas piedras puntiagudas de su fachada y la participación en el conjunto de insignes artistas de vanguardia.

Nuestra primera imagen es la amplia plaza -en parte se usa de aparcamiento- que se dispone entre los austeros muros del seminario franciscano y el barranco.
Enfrente, a la derecha de la carretera, se encuentra la basílica con gran fachada enmarcada entre dos torres gemelas y protegida por la torre campanario, separada unos metros a la izquierda. La bajada de unas amplias escaleras nos lleva a las grandes puertas de hierro.
Bajo la actual construcción se haya la antigua basílica que actualmente esta convertida en cripta que recoge una vanguardista obra pictórica en sus paredes.
El santuario y su entorno ejercen un intenso poder de atracción para cualquier visitante.
Cómo Llegar
Hay que partir desde Oñati y continuar por la carretera GI 3591.