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Aroma, color, sabor... deleite. Viñas del Vero ve nacer y mima las uvas de cada vendimia, desde la cepa a la copa, junto al lugar donde crecen, el Somontano. Este enclave privilegiado en el noreste de España, regado por el río Vero y cercano a los Pirineos, presenta unas excepcionales cualidades para el cultivo de la vid. Los romanos ya las descubrieron hace casi veinte siglos y los amantes de los buenos vinos siguen apreciándolas hoy.
Viñas del Vero se establece en Barbastro y varias localidades próximas a finales de 1986. Comienza su labor replantando las típicas cepas de Tempranillo, Macabeo y Moristel junto con selecciones de Chardonnay, Gewürztraminer, Cabernet Sauvignon, Merlot y Pinot Noir. Antes de acabar el año 1987, la empresa adquiere la finca ´San Marcos´, donde se construirá la bodega y que fue inaugurada en 1993. En este momento, Viñas del Vero trabaja en 1.160 hectáreas, de las que 750 son de su propiedad.
El centro de elaboración está equipado con la más moderna tecnología, pero, quizá, su característica más destacable es su disposición en vertical, con un desnivel de más de 12 metros. Las uvas vendimiadas llegan a nuestra bodega por su parte más alta, donde se seleccionan. A partir de entonces, la fuerza de la gravedad, el correcto seguimiento de cada momento del proceso y, por qué no reconocerlo, la dosis de ´magia´ que siempre acompaña a la creación de los grandes vinos son nuestros principales aliados. Viñas del Vero no utiliza bombas ni otros procedimientos mecánicos que podrían resultar agresivos para el trasiego de uvas y mostos.
Nuestra filosofía:
Desde el racimo hasta la copa, desde el vino hasta la cepa. Las uvas que nacen en cada uno de nuestros pagos se seleccionan para elaborar los mejores vinos y satisfacer a quienes los consumen. La identificación que figura en la etiqueta posterior de cada botella permite averiguar el origen, el viñedo del que proviene, las condiciones en las que se cultivó y recordar cómo fue su crianza en la bodega.
La selección de las distintas variedades para los diferentes viñedos está directamente relacionada con las características climáticas más adecuadas para cada una de ellas. De esta forma, nuestros técnicos pueden hacer un total seguimiento de la evolución de las uvas y planificar correctamente la vendimia de cada pago. El objetivo final es conseguir los mejores frutos para lograr unos vinos de la mayor calidad posible. Ese es nuestro secreto y nuestro empeño, nuestro ´compromiso para la calidad total´.
La vendimia de nuestros pagos se realiza por fases, dependiendo del grado de maduración de las uvas. Nuestros especialistas analizan los cultivos y deciden el momento más adecuado para recogerlos. Cuando llega esa hora, en nuestras bodegas, todo está preparado.
La naturaleza nos obsequia con los mejores racimos y nos permite conseguir el tratamiento óptimo para cada variedad. Su sabiduría se refleja directamente en el resultado final del proceso: unos vinos de alta calidad, cada uno de ellos, con su identidad, con su sello personal. Nosotros los agrupamos en tres familias: los vinos tradicionales, los varietales y los vinos de autor.
El hecho de observar, percibir el aroma o saborear un gran vino puede proporcionar enormes satisfacciones ya sea uno experto, aficionado o consumidor ocasional. Nadie lo duda. Pero para disfrutarlo en toda su extensión, aparte de la habilidad y concentración del catador o de los conocimientos que tenga, conviene reparar en una serie de condiciones que contribuyen a mejorar los resultados de la cata. Desde la temperatura de la botella a la forma de abrir y servir un vino influyen después en el abanico de matices que nos puede llegar a proporcionar.