
Las 57.000 hectáreas de viñedo que actualmente componen la Denominación de Origen Calificada "Rioja" se distribuyen entre las Comunidades Autónomas de La Rioja, Navarra y el País Vasco. Su producción media anual es de 250 millones de litros, de los que el 85% corresponde a vino tinto y el resto a blanco y rosado.
La región natural de Rioja, aunque pequeña en extensión, posee distintos suelos y zonas climáticas, lo que favorece el desarrollo de la vid pues le proporciona diferentes características que imprimen la peculiaridad de sus vinos
A medida que el terreno de Rioja desciende de oeste a este, el clima se vuelve cada vez más seco y cálido gracias a la influencia del Mediterráneo.
Rioja tiene tres TIPOS DE SUELO aptos para el cultivo de la vid:
Arcilloso-calcáreo, en la zona de Rioja Alavesa, la Sonsierra y terrenos de Rioja Alta. Sus vinos son ricos en extracto de glicerina, poseen buen color, es base del tinto de Rioja y los blancos tiene personalidad ligeros de color.
Arcilloso-ferroso, son terrenos repartidos por toda la geografía de la Denominación de Origen. Sus vinos tintos son frescos de medio cuerpo.
Aluviales, terrenos repartidos por toda la geografía de la DO cercana a los ríos. Con tintos y blancos de medio cuerpo.
La diversidad de terreno y del clima hacen que esta región se divida en tres subzonas: Rioja Alta, Rioja Baja y Rioja Alavesa.