
Bodegas y Viñedos Tamaral, nace desde la ilusión de un grupo de empresarios en Abril de 1997, en las puertas de Peñafiel, cuna del vino, bajo la atenta mirada del Museo del Vino, en pleno corazón de la denominación de Origen Ribera del Duero.
Con la vendimia de ese mismo año comienza la elaboración de vinos, y obtiene la mejor clasificación en los prestigiosos premios Zarcillo.
La filosofía de esta bodega es elaborar vinos de alta calidad. A pesar de su corta historia, y en apenas dos años de vida comercial, los vinos Tamaral han sido galardonados con treinta y seis premios conseguidos en los concursos internacionales de vino más prestigiosos.
Estos galardones no son más que un empujón en nuestro afán de superación. Nuestro mejor premio es que día a día, más y más consumidores, conozcan degusten nuestros vinos. En la actualidad hemos sido galardonados con 36 premios internacionales obtenidos en los concursos de vino más prestigiosos y siendo una de las bodegas más galardonadas en la Ribera del Duero.
Actualmente elaboramos cuatro variedades distintas de vinos, estando la bodega centrada en la elaboración de vinos crianza y reserva.
Los vinos Tamaral, se distribuyen, prácticamente por toda España, y tiene presencia en los más importantes mercados exteriores: Estados Unidos, México, Alemania, Holanda, Bélgica, Dinamarca, Suiza, Reino Unido, Japón, etc
Para la elaboración de los vinos Tamaral se combina la más moderna tecnología con los métodos tradicionales más exigentes en aras de lograr la calidad deseada.
A pesar de los premios conseguidos el mejor premio para el equipo humano que forma Bodegas Tamaral, es que nuestros clientes saboreen el cuerpo, los aromas y la intensidad de nuestros vinos.
Para seleccionar nuestros viñedos hemos contado con la colaboración y asesoramiento de expertos en composición de terrenos para buscar los mejor ubicados de acuerdo a la orientación solar y tratando de protegerlos al máximo de la dureza, en la medida de lo posible, de la climatología de la zona. También contamos con terrenos de fertilidad limitada y buen drenaje, intentando encontrar el equilibrio suelo-planta en el que prevalezca la calidad del fruto sobre la cantidad. Al producir por planta una cantidad limitada de fruto, conseguimos una uva más rica y concentrada en sustancias.
Como consecuencia de esto obtenemos un fruto con buen grado alcohólico, altas tonalidades cromáticas, polifenoles y gran intensidad y riqueza de aromas, lo que hace poder elaborar el vino de alta calidad que presentamos.
En cuanto a nuestras plantaciones y en función de obtener un fruto de la más alta calidad hay que tener en cuenta también otros factores:
Marcos de plantación, en los que la planta tenga espacio para extender su sistema radicular.
Espaldera como sistema de conducción, lo que permite explotar sus beneficios - correcta aireación, distancia ideal al suelo- con el fin de conseguir una correcta maduración y conseguir una mejor sanidad.
No utilización de ninguna sustancia residual y fitosanitarios que pudieran alterar las fases vegetativas de la viña y su fruto, entre otros.