Deporte y aventura, artículos sobre los deportes de aventura a practicar

Logotipo de Turispain Logotipo de Turispain
Donde quieres ir
Love Hotel: la solución a la falta de privacidad


Se han convertido en el recurso perfecto ante el problema que tienen muchas parejas japonesas para disfrutar de su intimidad.


No son ni más ni menos que un hotel en el que las habitaciones se pagan por fracciones de tiempo en lugar de por noches completas. Son los Love Hotel -Hoteles del amor-, utilizados en Japón por parejas jóvenes sin casa propia. Aunque ya imaginan que existen muchos otros usuarios, como parejas que desean un toque más exótico, personas que tienen aventuras extramatrimoniales o, simplemente, las que desean una noche de sexo, entre otras cosas.

Sea cual sea el perfil de sus huéspedes, uno de los aspectos más importantes de un Love Hotel es que el anonimato está asegurado. Y eso, en un país en el que las paredes de sus casas son tan finas que puedes llegar a compartirlo todo con tus vecinos, es importantísimo este tipo de alojamientos.

Con estética más bien exagerada y recargada, estos hoteles son fácilmente identificables. Algunos de ellos dedicados a un público joven, son auténticos parques temáticos, pero siempre existen aquellos que intentan atraer a una clientela más madura y con un nivel adquisitivo más elevado, y hay un mayor esmero en la decoración y en los detalles.

Generalmente, el Love Hotel se ha extendido por todo Japón, aunque siempre existen zonas en cada ciudad especialmente prolíficas en estos hoteles. Por ejemplo en Tokio, la calle Dogenzaka o la zona de Maruyama-Cho, en el barrio de Shibuya.

¿Qué podemos encontrar en estos hoteles?



Normalmente todas las habitaciones tienen unas características comunes: suelen ser muy calurosas y con bastante humedad, lo que lleva a despojarse de la ropa con bastante rapidez y utilizar el jacuzzi frecuentemente.

Son habitaciones muy aisladas así que difícilmente se escuchan ruidos de las habitaciones contiguas.



 
En todas las habitaciones su limpieza es extrema y el trato es excelente. En su servicio de habitaciones incluyen desde albornoces, zapatillas de baño, cepillos de dientes hasta productos de cuidado facial, y el cliente puede llevárselo todo, si así lo desea.

Habituales son, las grandes bañeras de hidromasaje, los jacuzzis y una extensa colección de DVDs de temática pornográfica, además, cuentas con máquinas dispensadoras de preservativos y juguetes sexuales que encuentras en los vestíbulos.

Los hay que se esfuerzan en conseguir una ambientación perfecta, logrando excelentes imitaciones de templos romanos o duchas que semejan arroyos de montaña o, para los más arriesgados, habitaciones de temática sadomasoquista con todo tipo de enseres para su práctica que pueden llegar a ‘matar de envidia’ a cualquier experto en la materia.


Por supuesto, su coste como hemos mencionado al principio, es por horas y el listado de precios siempre se encuentra a la entrada de un Love Hotel. No son tarifas desorbitadas, pero hay que tener muy claro, que los precios siempre incrementarán con las tarifas especiales en concepto de fiestas o por servicios adicionales (como disfraces u otros elementos para la diversión).

Normalmente ofrecen tres tipos de tarifa: la llamada Estancia, para pasar la noche completa, y es la más cara. La segunda, denominada de Descanso, para pasar una estancia breve, de tres a cuatro horas. Es la más solicitada y aconsejan reservar siempre. Y una última, de Tiempo Libre, se ofrece durante el día cuando hay menos huéspedes y tiene descuentos sobre la tarifa de Descanso.

Todo en ellos funciona a través de neones, aparatos, sistemas que aseguran el anonimato y la discreción. No hay registros, a veces ni siquiera llaves: los clientes se dirigen a su habitación y el mismo ascensor hace el stop en el piso donde se encuentra la habitación  y al salir de él, ven la luz de la habitación parpadeando, y la puerta se encuentra abierta.

Sin duda, la confidencialidad elevada a la máxima potencia en una sociedad en la que, a menudo, varias generaciones conviven bajo el mismo techo, con los consiguientes problemas de falta de intimidad.





Buscador nombre Buscador nombre Buscador nombre Buscador nombre
Buscador nombre


        
Quiénes somos Aviso legal Política de privacidad Enlaces Mapa Web
valid-xhtml10