¿Alguien sabe por qué los japoneses viven más? No es cosa de milagros, pero entre las mujeres la media es de 89 años, y entre los hombres de 81 años.La hipótesis que más seguidores acumula es la que adjudica a su gastronomía tal hazaña. Una de las claves de esta larga vida es la variedad de alimentos.
Japón se ubica en un lugar privilegiado de nuestro planeta puesto que al ser una isla cuenta con acceso a diferentes tipos de fauna marina en una amplísima extensión de su territorio. Además, poseen la sana tradición de incluir todo tipo de verduras en sus cocinas. De hecho, la dieta tradicional japonesa procura que en cada comida haya varios alimentos como verduras de hoja, algas, raíces, troncos, frutos, semillas, pescados, hongos y carne (pequeña cantidad). El arroz es, como en otras gastronomías orientales, plato infalible.
En más de una ocasión habremos oído que la comida japonesa y la dieta mediterránea comparten lo sabroso y lo sano, ofreciéndonos los platos más saludables del planeta. Pues bien, parte de ese secreto se deriva del clima. En ambos casos el hecho de tener 4 estaciones diferenciadas ofrece la posibilidad de tener una enorme variedad de productos y en cada momento obtenerlos frescos. Además, en el caso japonés los alimentos no sólo son frescos, de origen orgánico, sino que también se consumen casi crudos, conservándose así sus propiedades.
En este sentido, hay una frase japonesa de un cocinero taoista que dice así:
`Todo se puede comer, basta con cortarlo suficientemente pequeño' -L. Durrell-. Con un corte fino y delicado un alimento crudo puede ser deleitado por el más sibarita de los humanos.
El secreto de su cocina:
Escalera de color y sabor o el desorden en pro del deleite
Cuando uno se da cuenta de la manera en que los japoneses clasifican sus platos en un menú, acabamos por admitir la simplicidad de nuestro orden. Con un primer y segundo plato, más postre, nos quedamos tan anchos.
Muy meticulosos ellos, nos dan la vuelta y media y clasifican su comida por el método de cocción. De este modo, no sentencian a ningún plato a aparecer al principio o al final de la comida:
Yakimono, son los platos oficiados en la parrilla
Gohan, es un plato de arroz
Mushimono, para los alimentos hervidos
Nabemono, para los hechos al hornillo en la mesa
Agemono, para los alimentos rebozados en pasta y fritos
Sashimi, es el pescado crudo en lonchas
La ausencia de un orden establecido a la hora de comer los distintos platos hace que el menú no sea aburrido y ver encima de la mesa todos los platos presentados para después elegir con qué sabores y colores nos quedamos.
La bella complejidad de sus platos y variantes hace imposible nombrarlos a todos por lo que invitamos al lector a acercarse a `su'japonés más cercano. A buen seguro que con gran cordialidad podrá recomendarle lo que más le agrade y sabrá adoctrinarle sobre el hermoso arte de su cocina.