Estas navidades, cuando se sirva el cava en la mesa, podemos marcarnos un tanto explicando tres curiosidades.
Tomen buena nota.......
¿De dónde viene el champagne?
Cuenta la leyenda que allá por el siglo XVII en tierras de la región de Champagne, un monje benedictino llamado Dom Pierre Perignon, descubrió por casualidad la forma de elaborar este caldo excepcional. Se dice que por despiste, mezcló vinos jóvenes con otros de barriles más viejos y los llevó, una vez embotellados, a envejecer.
Meses más tarde se dispuso a probar una de aquellas botellas y vio, sobresaltado, como el tapón salía despedido. Observó su brillantez y color y los cientos de burbujas en su interior. Había dado con la fórmula que cambiaría la sensación de millones de paladares a lo largo de la historia. Los principios básicos que estableció, siguen vigentes en la actualidad.
¿El champagne es lo mismo que el cava?
Champagne y cava son las dos más populares denominaciones de vinos espumosos del mundo, que se fabrican en ambos casos por el método de doble fermentación. Aunque este método es similar en ambos casos, estos vinos se diferencian sobre todo en las características de las zonas de cultivo, así como en las variedades de uva empleadas. Las principales variedades del champagne son Pinot Noir (tinta), Pinot Menunier (tinta) y Chardonnay (blanca). Las variedades del cava son Mascabeo, Xarel.lo y Parellada, todas ellas blancas.

¿Cuál es el champagne más caro del mundo?
Se llama Belle Epoque. Y es que anunciarse como el producto más caro del mundo, significa pertenecer al club de los más selectos y exclusivos. Llega de la mano del grupo francés Pernod Ricard y su nombre, como ya hemos dicho, es Belle Epoque de Perrrier-Jouvet, un Cuvée Belle Epoque de la casa Perrier-Jouvet, producido con la uva Chardonay.
La producción de botellas es de edición limitada, y está destinada a la exportación en países como Estados Unidos, China o Rusia, ya que en otros países, por muy bueno que sea este espumoso de uva Chardonay, pocas personas pueden permitirse pagar los más de 1.000 euros que cuesta.