El caballo es un animal con tendencia a vivir en manada, y como cualquier grupo, una manada se estructura a través de reglas y una de las más importantes es la jerarquía. Cada caballo tiene una posición dentro del grupo.
Las yeguas heredan su rango, así que no tiene que luchar por él. El macho sí debe pelear por alcanzar una posición privilegiada, lo que le otorga un carácter más duro y agresivo.
Tiene un campo de visión amplio, aunque dispone de un campo ciego que le impide ver en línea recta delante suyo sobre algo más de un metro. Su visión lateral con un solo ojo no le permite percibir el relieve. Eso sí, puede ver por la noche.
Su olfato y su oído están muy desarrollados. Puede escuchar sonidos imperceptibles para el hombre. Sus orejas muestran el estado de ánimo del animal. Hay que fijarse siempre en ellas.
Utiliza diferentes partes de su cuerpo junto con sonidos para comunicarse. Por ejemplo: el bufido es símbolo de contento; los relinchos, lo más comunes, expresan nerviosismo; el mugido, indica temor o desconfianza.
La cola también nos indica su estado de ánimo. Es símbolo de energía y si está en alto, es señal de alegría, sin embargo cuando la coloca entre las ancas, es desconfianza.

La especie evoluciona gracias a los cambios climáticos, y se convierte en Mesohippus, que era mucho mayor, con tres dedos en cada pata y una dentadura más apta que le permitía comer una vegetación más variada. El descendiente fue Miohippus, después Merychippus, ejemplar que tenía cierto parecido al burro, aunque éste tenía un dedo mayor en el centro que le ayudaba a recorrer mayores distancias a mayor velocidad.
En la Era glacial, el número de antecesores del caballo disminuyó hasta quedar casi extinguido del continente americano. Los que ejemplares que sobrevivieron, se extendieron desde Asia hasta Europa y África, siendo los antecesores del que conocemos como Equus Caballus.
Su evolución corresponde a cuatro tipos básicos de los que descienden las actuales razas: caballo del bosque, con cabeza y cascos grandes; caballo de meseta, de ellos descienden los pequeños caballos mongoles semisalvajes; el de la estepa, antecesores de los pura sangre; y el caballo de la tundra, grande y pesado.
Las tribus nómadas parece que fueron las que iniciaron la domesticación del caballo, su clasificación todavía no habla de especies sino de tipos:
1. Pony Celta de Ewart
2. Caballo escandinavo de Ewart
3. Caballo de Asia Central
4. Caballo del Oeste de Asia