Es el hotel más lujoso del mundo, el único que ostenta el mérito de ser considerado un 7 estrellas.
Burj Al Arab, significa en árabe, Torre de los Árabes, se encuentra en la ciudad de Dubai (Emiratos Árabes) y no sólo es el más lujoso del mundo, también es el más alto: 60 plantas repartidas en 321 metros.
Todo en él es excepcional y exclusivo, ningún detalle se pierde en este impresionante hotel situado en el mar sobre una isla artificial localizada a 280 metros de la playa del Gofo Pérsico.
Posee una espectacular arquitectura en forma de vela y ofrece fascinantes vistas sobre el desierto, con un inpresionante helipuerto en el piso 28.
Cualquier cosa: sueñe y desee, el Hotel Burj Al Arab se la ofrece. Eso sí, si su bolsillo se lo permite porque la habitación más barata le cuesta 30.000 dólares y ocupa un área de 170 m2. Nada más entrar nos encontramos un hall
(fotografía inferior) con las paredes y el suelo de mármol de Statutario, el mismo que utilizó Miguel Ángel para sus esculturas.

Cuenta con 202 suites de lujo, no existe una sola habitación de hotel al uso, cada una de ellas tiene un servicio personalizado en el que destacan las recepciones privadas en cada planta y un organizado grupo de mayordomos.
Los huespedes pueden elegir entre siete fantásticos restaurantes. Entre ellos: Al Mahara, restaurante submarino donde se cena acompañado de una absoluto ambiente marino, con tiburones y otras especies. U otro donde se tiene la sensación de estar suspendido en el aire con sorpresa incluida.
Su propietario es uno de los hombres más ricos del mundo: el jeque de Dubai, responsable absoluto del crecimiento de esta cuidad. Gracias al petróleo, no hay otro lugar en el mundo donde la riqueza salte tanto a la vista. Su proyecto más inmediato: construir un hotel bajo el agua.