El valle del Ebro es rico en manifestaciones mudéjares debido a la población musulmana que pervivió en la ribera tras la conquista cristiana. Destacamos los numerosos monumentos.

La iglesia de Alagón, del siglo XIV, de una nave con ábside pentagonal y bóveda de crucería tiene una torre octogonal con decoraciones geométricas.
El ábside de la iglesia de Tauste, del siglo XIII y la torre de la iglesia de San Antón, también en Tauste.
Torre de Villamayor, del siglo XIV; la iglesia de San Mateo, del siglo XVI; la torre de Peñaflor y también, la iglesia de Perdiguera, Leciñena y Alcubierre y la torre de Villanueva de Gállego.
Ribera Baja del Ebro
La torre alminar de La Puebla, del siglo XVI; la torre y la iglesia de Alfajarín, del siglo XII-XIV; la iglesia de Quinto de Ebro, del siglo XV; y también, la iglesia de Osera y la torre de Mediana.
Por el Bajo Aragón
- Escatrón: El Monasterio de Rueda.
- Chiprana; La iglesia de una sola nave cubierta por techumbre de madera lados.
- Híjar: La iglesia, del siglo XIV es de una nave y con cabecera de siete lados. La judería es una peculiar agrupación de arquitectura popular muy homogénea.
- Albalate del Arzobispo; la torre de la iglesia, del siglo XVI.
- Muniesa: Torre alminar octogonal decreciente del siglo XVI.
- Peñarroya de Tastavins: La ermita conserva una techumbre mudéjar a dos aguas de madera.