
La técnica consiste en lanzarse desde una montaña, cima o elevación tomando impulso para mantenerse en el aire. Esto se consigue a través de las corrientes ascendentes, que pueden mantener al Ala Delta en aire durante 30 minutos, en buenas condiciones. Para que un ala delta sea considerada como tal, también he de ser demostrable que con ella se es capaz de despegar y aterrizar.
La definición que de ala delta da la Federación Aeronáutica Internacional es la de planeador que puede ser transportado, despegado y aterrizado con la única ayuda de las piernas del piloto.
El ala delta está construida por alas flexibles, las más utilizadas tienen una estructura formada por una serie de tubos de aluminio o fibra de carbono, de diferentes secciones y por una serie de cables de acero trenzado de alta resistencia que sirven como unión entre los tubos. La vela se construye con materiales de plástico resistentes a esfuerzos, erosión o deterioro que se produce por el plegado y la luz solar.
Las dimensiones de una ala normal lista para el vuelo, son de 10 m aproximadamente (de un extremo de ala al otro) y de unos 4 m desde el morro hasta el extremo trasero de la quilla (pieza que va de proa a popa por la parte inferior). Existen diferentes tipo de vela: las más grandes para vuelos de tandem (piloto y pasajero)y las pequeñas, usadas por los pilotos de muy poco peso o de competición para poder volar más rápido.
Para volar debemos recordar que hay que meterse en un arnés con paracaídas de emergencia y un casco.
Con un ala delta puede permanecer en el aire durantes horas, volando sobre ríos, valles y grandes cordilleras. Y para ello, la forma más segura es la de hacer un curso de vuelo en escuelas y empresas especializadas como: Sin Fronteras Adventure y Alto Esera Aventura, ambos en Huesca.
Su creador
Francis Rogallo, ingeniero aeronáutico californiano, se interesó en formas de vuelo nada convencionales, así que comenzó a investigar sobre un ala flexible de configuración bicónica. Llegó a comercializar alguno de sus modelos, y fue la NASA, donde trabajaba, donde vieron la posibilidad de emplear algún ingenio similar como medio de recuperación de las cápsulas espaciales su reentrada en la atmósfera.
Pero el punto de partida de ala delta, se consideró al artefacto construido por John Dikinson tomando como punto de partida la de Rogallo. Comenzó a trabajar sobre una estructura de tubos y entre ellos una barra trasversal que iba de una ala a otra, más tres tubos en forma de triangulo que permitían al piloto situarse en su interior y ejercer control sobre la aeronave en vuelo.