Sí, de hielo: paredes, columnas, techo, mesas, sillas, camas y también los vasos. La experiencia de dormir bajo cero resulta para todos aquellos huéspedes que la han vivido, alucinante, cuanto menos. Levantados por escultores del hielo de forma efímera como la nieve, los hoteles iglú están construidos íntegramente con bloques de hielo, así que comienzan a edificarse a contrarreloj en diciembre y pueden llegar a disfrutarse hasta abril cuando el sol de la primavera comienza a derretir sus paredes.
Están equipados con la última tecnología y ofrecen las comodidades de un hotel de lujo, ¿seguro?. Completamente, sus diferencias radican en aprender a vivir en un frigorífico….. El calor del cuerpo convierte el interior de una habitación relativamente más alta, en este caso el hielo sirve de aislante térmico por lo que es importantísimo saber si el hotel está lleno. Mientras más personas respiren dentro, más calor se concentra.
El pionero en la restauración bajo cero es el Ice Hotel que se encuentra en una pequeña localidad llamada Jukkasjärvi, en Laponia y a 200 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico. Utilizan el hielo del Río Torne cubierto por una capa de un metro de hielo la mayor parte del año. Arquitectos, diseñadores y artistas lo utilizan para desarrollar su proyecto en el Ice Hotel.
El Ice Hotel dispone de grandes comodidades: un bar, un teatro, e incluso una capilla. Las habitaciones, distintas en número y decoración cada año, utilizan sacos de dormir térmicos y pieles de ciervo como alfombras o para forrar puertas, supliendo de esta forma las bajas temperaturas necesarias para conservar el mobiliario de agua congelada.
Si desea alojarse en el Ice Hotel debe viajar hasta Suecia, al extremo norte, Laponia y les informamos que no es excesivo en sus precios: 120 $.