
HOTEL
Edificio cuyo estado actual obedece a una esmerada restauración tras ser rescatado del abandono y que con su apertura a comienzos del siglo nace con clara vocación para el negocio de la hostelería rural de trato familiar.
Así, este recoleto y simpático hotel viene a ratificar la tradicional hospitalidad andaluza y mediterránea. No en vano pertenece a la Asociación de Hoteles Rurales de Andalucía (AHRA).
El diseño del hotel es apropiado tanto para visitas de trabajo como para ser punto de partida de la escapada rural o la simple estancia sin prisas de reflexión, frenando la vida.
Ha sido decorado con el toque personal pero alejado tanto de lo pretencioso como del manido estilo rural imperante por doquier. Ya desde su entrada tendrá una sensación cálida y acogedora, donde atención al cliente, discreción y calidad obedecen al lema de la dirección del hotel. Además, un servicio profesional garantizará su privacidad.
Cuenta con 11 confortables habitaciones (2 individuales, 7 dobles y 2 suites) distribuidas en la primera planta alrededor de un típico patio central que dota de abundante luz natural a las dependencias y servicios comunes del hotel.
Todas las habitaciones disponen de un moderno cuarto de baño y están equipadas con climatizador, teléfono, y tv. con canales internacionales. Las suites tienen bañera de hidromasaje y cama de especial tamaño.
Las habitaciones pueden ser ampliadas con cama supletoria.
Igualmente dispone de un Salón Anexo con capacidad para 30 personas que puede habilitarse para celebraciones de eventos especiales, reuniones de trabajo e incluso como comedor privado.
Parking exterior de uso exclusivo.
En el jardín nos encontramos con una coqueta piscina de agua salada con capacidad para 15 bañistas.
Se le ofrece al cliente los siguientes servicios:
•Servicio de habitaciones.
•Caja fuerte.
•Fax e Internet desde recepción.
•Correo
RESTAURANTE
Está diseñado como una dependencia más del Hotel, siguiendo su misma línea decorativa.
Se nos presenta cerrado en su totalidad por ventanales por donde mirar al jardín y a la bella panorámica que nos ofrece la Sierra de las Nieves y la Sierra Almijara punteadas por los pueblos del interior. El beneficio de la abundante luz local que entra a raudales le confiere verdadero encanto.
En invierno, dos agradables estufas de leña se ofrecen en los rincones para quienes buscan comer bajo una especial atmósfera.
Restaurante que aunque grande en sus dimensiones, ya que su capacidad es de 100 cubiertos, huye de los ruidosos comensales. Es de preferencia el servicio esmerado y tranquilo.
La restauración presta especial atención a los elementos por lo que la carta ofrece constantes modificaciones según los productos adecuados de la temporada.
Es muy recomendable descubrir los platos típicos de la gastronomía local, mezcla de dilatada experiencia en cocina tradicional mediterránea. De calidad, auténtica y sabrosa.
Lógicamente, los menús, que varían cada día, están claramente inclinados hacia platos de la tierra. Son elaborados con productos del mercado de la rica y surtida huerta de Coín, excelente materia prima.