
El hotel se ubica en las antiguas instalaciones de una estación de ferrocarril de los años cuarenta, al noreste de Teruel en la comarca del Matarraña cercana al mar Mediterráneo.
Desde el pueblo, se vislumbra en la lejanía un conjunto de edificios en almagra y albero, envueltos en un verde paraje y un espectacular viaducto sobre el río. Al llegar, el entorno y la armonía de los edificios sigue sorprendiendo al viajero alejado del mundanal ruido, envuelto en una cálida atmósfera, hace disfrutar del silencio y la calma bajo intensos cielos y noches repletas de estrellas.
Fusión de lo industrial y lo contemporáneo en los espacios de usos comunes. El antiguo almacén está formado por dos niveles: el vestíbulo, la recepción y el restaurante en la planta baja y un gran salón loft en la zona alta del edificio.
Y la tematización del edificio estación donde se sitúan las habitaciones, creadas con la idea de viajar a través de los sentidos a otros lugares, a otros mundos, reflejado en la personalización decorativa de cada estancia.
Podrás viajar a las irresistibles suites de New York, Istambul, Barcelona; las sugerentes júnior-suites de Mérida y Atocha y las dobles con el encanto de Sevilla, Valencia, Abando, Matarraña, Canfranc y La Torre.
El restaurante El Andén, exquisito, cálido y acogedor, ha ido creciendo día a día, en los fogones, Pilar con cariño y creatividad elabora una cocina contemporánea de raíces aragonesas y mediterráneas, y los desayunos espléndidos en la más exquisita línea de los hoteles Rusticae.
Cocinero: Carlos Adell Moragrega
El hotel está rodeado de jardines autóctonos con varias terrazas sobre la ribera del río, formando un conjunto amplio y armonioso abierto a la naturaleza, la piscina ubicada en una zona de sol y sombras dispone de las mejores vistas del lugar.
Suites:
Istambul: Nos traslada en un fascinante viaje imaginario a la ciudad puerta de Oriente, donde evocar las mil y una noche o las delicias turcas.
New Cork: El concepto decorativo de la estancia nos sitúa en un loft neoyorquino, imagen de la cosmopolita de Occidente.
França: Durante décadas fue la estación de Barcelona con aroma mediterráneo, diseño de vanguardia y modernista que nos lleva a la ciudad condal.
Junior Suites:
Atocha: Barrio castizo y estación símbolo del ayer y el mañana de Madrid, amplia estancia de un diseño elegante y señorial.
Mérida: La estancia está impregnada de sabor romano, su decoración y el sugerente baño en forma de terma nos traslada a la antigua Emérita Augusta.
Habitaciones dobles: Llenas de color
Sevilla: sevilla
El color y el sabor del sur de Andalucia. Forja, madera, blanco, albero y verde se entremezclan surgiendo el embrujo de Sevilla.