Riqueza de espacios naturales y patrimonio cultural encontramos en la Región de Murcia, que goza de un fascinante litoral y de un desconocido e igualmente atrayente interior.
Huyendo del populoso sol y playa del litoral, descubrimos espacios de interés ecológico como las Salinas de San Pedro del Pinatar o el espacio natural de Calblanque, en plena costa mediterránea muy cerca de La Manga y del pueblo costero de Cabo de Palos. Junto a la costa, el interior ofrece todo un rico patrimonio de reservas y espacios naturales.
Comenzamos con el Parque Natural de Sierra Espuña, con las comarcas de Mula y Pliego, y las localidades de Alhama de Murcia, Sotana y Aledo, absolutamente montañosas que han constituido una red de excepcionales alojamientos rurales, de casas rurales y hoteles que invitan al descanso. Así ocurre con el Parque Natural del Valle y los parajes de interés ecológico como la Sierra de Pila, la Sierra de Carche, el Macizo de Revolcadores, las Fuentes del Marqués o el Salto de la Novia, donde se encuentran las poblaciones de Fortuna, Blanca, Molina, Jumilla, Ojós o Moratalla en las que el visitante encuentra atractivos inesperados de gran belleza como pantanos y cauces fluviales.
Y si existe todavía un lugar sonde sentir la cultura árabe, es en el Valle de Ricote. Los municipios de Abarán, Archena, Cieza, Ricote, o Villanueva del Segura, trazan una frondosa huerta a lo largo de las riberas del río Segura y donde aún puede observarse las muestras de los sistemas de regadío árabes.
Parajes por los que pasear apaciblemente, perderse durante horas entre encinas y robles, visitar yacimientos y ermitas, conocer los modos de vida tradicional, sentarse a la mesa para reponer fuerzas saboreando platos típicos de la zona, y poder descansar en los magníficos albergues y casas rurales esparcidas en estas villas que aportan al visitante sosiego y bienestar, es para cualquier viajero un itinerario idílico.