Se trata de uno de los municipios más extensos de la provincia de Murcia. En su término se conservan diferentes muestras de arte rupestre.
Un lugar en el que se pueden disfrutar de singulares rincones como el castillo Fortaleza, que data del siglo IX, la parroquia de Santa María de la Asunción, la ermita de Santa Ana, el convento de San Francisco, la ermita de la Rogativa, el puente de Jesucristo y puente de Hellín, la casa de Cristo o el castillo de Benizar.
Sus gentes celebran, el 29 de septiembre, la festividad de San Miguel, coincidiendo con la bajada de Jesucristo aparecido, patrón de Moratalla. La celebración incluye la instalación de un mercadillo medieval en las principales calles de la población. La Semana Santa también se venera con gran devoción, donde el toque del tambor alcanza la categoría de arte popular. Así, la tamborada es una tradición antiquísima y se distingue de otros municipios por la gran variedad de túnicas que tiñe de color las calles.
Entre su gastronomía destaca el mazapán de Moratalla, relleno de yema de huevo. Aunque también son importantes sus vinos fuertes y con sabor, como por ejemplo los de Benízar, Otos y Ulea, así como el aceite. El plato por excelencia es el de migas de harina de trigo con tropezones o morondanga.















