Al abrigo de los sistemas Ibérico y Central, la provincia de Guadalajara tiene el relieve más abrupto de toda Castilla La Mancha con lo que observamos los paisajes más bellos que se puedan encontrar en Castilla-La Mancha.
Debido a su especial orografía y, gracias a ella, los grandes asentamientos humanos no eran muy óptimos y sí muy aptos para pequeños enclaves de pastores y agricultores como demuestran los pueblos de la arquitectura negra, en los que vemos cómo se usaban los materiales del entorno. Majalrayo y Valverde de los Arroyos, son los municipios más emblemáticos de la Arquitectura Negra que, afortunadamente, podemos admirar debido a la conservación de los habitantes de la zona. Han sido muchos, los que han utilizado este tipo de edificaciones y las han remodelado convirtiéndolas en casas rurales, hoteles rurales, posadas, hostales, en definitiva, auténticos lugares de ensueño.
La ruta por estos pueblos, nos acerca a la
Sierra de Ayllón y sus afloramientos paleozoicos, material de construcción básico, y a uno de los parajes protegidos más bellos: el
Hayedo de Tejera Negra, delimitado por los ríos Lillas y Zarzas y con un microclima que junto con su aislamiento, ha permitido la conservación de los hayedos que le dan nombre.
De norte a sur, de este a oeste, villas como Albalate de Zorita, Atanzón, Huermeces del Cerro, Huerto Pelayo, Matarrubia, Mondejar, Mondejar, Peralejos de las Truchas, Poveda de la Sierra, Sacedon, Santamera o Valdeavellano nos hablan de un enriquecedor pasado, de legados repletos de historia y tradiciones, y de un valor inigualable que los lugareños han honrado transformando molinos harineros, fábricas de cerámica o casas de labranza y ganado en coquetos hoteles y casas rurales diseminados por toda la provincia de Guadalajara, puros y absolutos remansos de paz.
La posibilidad del descanso en estos establecimientos rurales ubicados en entornos admirables, nos da la posibilidad de visitarlos. Espacios naturales como el
Parque Natural del Alto Tajo, un amplísimo espacio de planicies incididas por la red fluvial del Tajo y el Gallo, que con el tiempo han creado profundas gargantas y hoces. No nos olvidamos de esa parte menos montañosa de la provincia como es
La Alcarria, o de
La Hoz de Peregrina, en
Altas Tierras de Sigüenza, con una variada biodiversidad. Y dada la proximidad, una visita recomendada por su riqueza a la primitiva Segontia, actual Sigüenza, llamada también la que domina el valle por estar enclavada en el alto valle del río Henares, una auténtica maravilla que conserva su trazado medieval.