En pleno corazón de la Sierra de Gúdar, Alcalá de la Selva es una villa con mucha historia, árabes, judíos y cristianos fueron sus pobladores en distintas épocas y dejaron sus huellas en sus calles un pasado medieval. De hecho, se conocen varios yacimientos arqueológicos de la Edad del Bronce y de la época ibérica, entre otros.
Asimismo, existen diferentes puntos de interés turístico como son el santuario de la Virgen de la Vega, la iglesia de San Simón y San Judas, el castillo, la piedra del Sapo, el humilladero, las esculas, las ermitas de Loreto y San Roque o el solano. Por su parte, cuenta con un casco urbano pintoresco situado en la falda de una ladera, con fachadas enfoscadas y tejados rojizos.
Se puede practicar golf, hacer rutas, senderismo, además del turismo de nieve. Y es que se encuentra a tan solo diez minutos de las pistas de Valdelinares por lo que se convierte en una magnífica alternativa para poder disfrutar de los deportes de invierno.
Son varias las fiestas que se celebran en esta localidad. Desde el 7 al 10 de septiembre, la Virgen de la Vega, en julio, los chóferes, en agosto, los Quintos, una de las tradiciones más arraigadas del lugar; así como el Festifalk.

