Guardada por el mar Cantábrico y preservada por montañas, la auténtica fuerza de Asturias es su naturaleza, su fauna, el arte vivo de la tierra astur que forma parte inseparable de su historia.
Las escarpadas montañas y su bravío mar, han permitido que este viejo reino recóndito se mantenga inamovible en costumbres, cultura y leyendas. Los pueblos asturianos reúnen características que los convierten en verdaderos museos etnográficos en sí mismos. Núcleos aislados pero actualmente recuperados gracias al turismo rural que prolifera en todo Asturias, y que dan a conocer al viajero la historia de esta tierra a través de aparejos, utensilios y las propias construcciones de las casas, revelando la vida de antepasados. Conservadas con mimo, las edificaciones han derivado en una suerte de comodísimas estancias, posadas, casas rurales y hoteles de extremada exquisitez donde morar entretejiéndose con al naturaleza.
El Principado de Asturias alberga infinidad de tesoros culturales que conforman un denso patrimonio distribuido en toda su geografía. Dignas de mención son las cuevas prehistóricas, ejemplos como la de Candamo, Tito Bustillo, el Buxu, el Pindal o la Loja, nos han dejado claro testimonio de nuestros antecesores en las pinturas y grabados de su interior. Curiosidades como los castros, nos dejan señales de la forma de vida de generaciones pasadas. Eran cabañas de planta circular compartidas por hombres y animales y con una techumbre vegetal a través de la que se filtraba el humo de los hogares.
Los propios asturianos hablan de su auténtico orgullo: sus Espacios Naturales. Se trata de pequeños paraísos, Reservas de la Biosfera como el Parque Nacional de los Picos de Europa o el Parque Natural de las Fuentes de Narcea, Degaña e Ibias, paisajes protegidos, hermosos lagos o apacibles embalses, además de los 345 Km. de costa asturiana formada por una sucesión de acantilados, calas y playas de arena fina que nos permiten también descubrir los pequeños pueblos marineros a través de sus gentes.
Villas como Boal, Bueres, Cabrales, Cangas de Narcea, Las Arenas, Ribadesella, Veigas, o Vilde descubren al viajero los atractivos turísticos ofertando alojamientos rurales entrañables donde sentir las tradiciones y costumbres de cada zona, ofreciendo excelentes servicios y equipamientos de lujo en sus casonas, apartamentos rurales, albergues y casas rurales, que bajo un riguroso sistema de calidad salpican todo el Principado de Asturias.
Servicios altamente cualificados, gastronomía envidiable y entornos que combinan cumbres y costa hacen de Asturias un lugar donde perderse.