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La casa rural "Los Morales", conserva la arquitectura popular característica del Valle del Jerte. Fachada entramada, con adobes, madera y muros de mampuesto. Amplia balconada con inmejorables vistas.
En el interior, la madera y el barro determinan la calidez de sus estancias, evocando tiempos de antaño. Cuidada decoración, preservando el tipismode las casas de la zona.
La casa dispone de 3 habitaciones dobles con baño y calefacción. La Fresneda, El Ejido y El Risco son sus nombres.
Salón-comedor con chimenea. Tradición tahonera en los desayunos
En las estribaciones de la Sierra de Gredos, entre el Valle del Jerte y la comarca de la Vera,
Barrado es todo naturaleza.
Mirador de bosques de robles, castaños y bancales de cerezos hábilmente coloreados por cada estación.
Praderas y cumbres abruptas, gargantas de aguas cristalinas y caminos empedrados que te muestran una naturaleza viva.
Es
Barrado una pequeña villa a 800 m de altitud.
De calles estrechas y empinadas, casas recogidas y balcones de madera. De gente afable y rica tradición oral.
Cerezas, higos, castañas y aceite. Tradición esmerada en dulces y pan.
¡Todo, para el disfrute del visitante!.
PR 20: BARRADO/ POZA MOLINERA/SIERRA/BARRADO
Comenzamos nuestra andadura desde la carpintería situada en la carretera de
Barrado a Plasencia. Nos adentramos en el antiguo camino que unía
Barrado con la Comarca de la Vera. Tanto a derecha como a izquierda encontramos robles y castaños remozados hace 20 años aproximadamente.
A medida que ascendemos podemos contemplar restos de un pinar junto a una pradera. En temporada, podemos degustar moras en las moreras (morus alba) que caen sobre el camino. Del camino pedestre pasamos a un carril, nos dirigimos hacia la izquierda que nos conducirá hacia la zona más elevada del Risco. Toda esta zona se caracteriza por la recuperación de castaños con injertos recientes.
A media subida, y separado por una pared de piedras nos encontramos el "Cercado Borrego", lugar de juegos y esparcimiento para los jóvenes de los 70. Desde aquí podemos apreciar toda la cuenca del Tietar, la sierra de las Corchuelas de Monfragüe y la sierra de San Bernabé y Tormantos. Continuamos el carril hasta llegar a la Sierra, zona de pastoreo por excelencia de
Barrado.
La fuente de la Sierra que nos encontramos nos permitirá recuperar fuerzas para llegar a la "majada de los Cabreros"; los antiguos chozos se han sustituido por casas de piedra y teja árabe. También podemos ver chiveros, zahurdas y otras construcciones auxiliares.
Si continuamos hacia el NW siguiendo el carril, nos adentramos en el último bosque de castaños centenarios que sobrevivió a la epidemia de tinta que asoló el Valle del Jerte a finales del XIX . Todavía conservan el esplendor y la majestuosidad que tuvieron en épocas pasadas, sirviendo de refugio a cabreros y a otras personas de paso.
Descendiendo, llegaremos al cauce de la Garganta de los Caños; sus aguas cristalinas han proporcionado agua a muchas generaciones de barradeños. Durante el verano veremos intercaladas en su cauce varias pozos para el riego de castaños, cerezos y patatas en los huertos de la Sierra.
Dejamos el carril y continuamos una senda que paralela al cauce izquierdo de la garganta, nos llevará de vuelta a
Barrado. Cruzaremos la garganta y continuamos el camino pedestre. Desde allí contemplamos las afloraciones graníticas del Risco y una vista panorámica del entorno de
Barrado.
A medida que descendemos encontramos bancales de cerezos y castaños a ambos lados del camino, llegaremos hasta la carretera de circunvalación, seguimos a la derecha hasta encontrar otra vez el camino de "la Pileta" que nos acerca a
Barrado, pasaremos por el Chorro, el lavadero y mentidero del pueblo y finalizamos el recorrido nuevamente en la casa rural "los Morales".