Un verano de ensueño en La Toja

Galicia es uno de los destinos turísticos españoles más demandados. Playa, cultura y gastronomía se funden en todos los recovecos de esta tierra, amable y de clima suave. Pero si hay que elegir un destino concreto para pasar las vacaciones estivales, este podría ser la isla de La Toja, en Pontevedra.

Amanecer en La Toja

Amanecer en Latoja. Fuente

El principal activo del enclave se halla en el mar: descansar en calas de ensueño (con especial énfasis en la cercana playa de La Lanzada, una de las más idílicas de España), dar refrescantes paseos en barco o ver de cerca el trabajo de los mariscadores son sólo algunas de las múltiples posibilidades que ofrece un paraje famoso, sobre todo, por sus aguas termales. Y es que las costas de la zona son muy ricas en algas verdes (hidratantes), rojas (reafirmantes) y pardas (antienvejecimiento), que concentran los minerales, vitaminas y oligoelementos disueltos en el agua del mar y ayudan al tratamiento de catarros y celulitis, entre otras dolencias.

Si bien el balneario es el atractivo de mayor calado del lugar, la isla cuenta con otros reclamos, empezando por el puente que la une al resto de El Grove, la región a la que pertenece. Pese a que la leyenda relata que las meigas atenderán el deseo formulado por quienes al atravesarlo cuenten hasta cien sin respirar, el punto fuerte de la construcción reside en las fantásticas panorámicas de la zona, que hacen del trayecto un paseo de lo más apetecible.

Una vez en La Toja, merece la pena visitar la ermita de San Caralampio y la Virgen del Carmen. Inolvidable gracias a su exterior cubierto totalmente por conchas de vieira que le otorgan un profundo sabor marinero, este pequeño templo conserva el culto desde el siglo XII.

Los amantes de los deportes al aire libre pueden disfrutar, además, de un cuidado campo de golf. Rodeado por las aguas de la ría de Arousa, posee nueve hoyos situados a lo largo de un recorrido de 6.122 metros de longitud. Un remanso de paz en el que practicar una disciplina que cada vez cuenta con más adeptos.

Pero no todo es playa y sol. Los noctámbulos hallarán un atractivo añadido: un casino de regusto decimonónico en el que jugar o tomar unas copas, que a lo largo del año acoge distintas exposiciones y otros actos culturales.

Por todo ello, La Toja se revela como un destino turístico de primer orden en el que disfrutar del verano.

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