Tudela, ciudad gastronómica y monumental

Tudela, la capital de la Ribera de Navarra, es una ciudad que alberga numerosos atractivos para el turista. Aquí encontramos una gran riqueza monumental, pero también es un lugar ideal para hacer turismo gastronómico y disfrutar de la buena cocina basada en los productos de la tierra.

Vista exterior de Tudela. Foto: Ayuntamiento de Tudela

Vista exterior de Tudela. Foto: Ayuntamiento de Tudela

En la Ribera de Navarra, el río Ebro crea una vega fértil en la que se cultivan espárragos, alcachofas, borrajas, pimientos del piquillo y otros productos de la huerta de gran calidad. Precisamente, Tudela y toda la zona circundante es conocida por sus deliciosas verduras. En la ciudad podemos encontrar gran variedad de recorridos gastronómicos, rutas de tapas e, incluso, se celebran anualmente las llamadas Fiestas de la Verdura.

Qué ver en Tudela, ciudad gastronómica y monumental

Más allá de su riqueza gastronómica y culinaria, Tudela es una de las poblaciones más importantes de Navarra y cuenta con un gran número de monumentos y un importante patrimonio cultural y arquitectónico.

Como decíamos antes, Tudela es la capital de la comarca de la Ribera. Fue fundada en el año 802 y es una de las principales ciudades españolas (y europeas) de origen islámico. Tanto los musulmanes como las otras culturas (judíos y mozárabes) que aquí convivieron durante más de 400 años dejaron su huella en esta ciudad, dando lugar a un importante mestizaje cultural y monumental.

En general, la fisonomía de Tudela es la de una ciudad de calles retorcidas, pasadizos, murallas y atalayas. En definitiva, una ciudad que debe recorrerse a pie si quiere conocerse bien. De entre todos sus edificios, destacaremos especialmente la Catedral de Tudela, construida en torno al año 1180 sobre una antigua mezquita y declarada monumental nacional en 1884. Lo primero que llama la atención de ella es una bellísima portada. En el interior, sus principales puntos de interés son el claustro románico y su luminosa nave central, gótica. También merece una visita la Capilla de Santa Ana, patrona de Tudela, de época barroca y estilo churrigueresco, restaurada en el año 1948.

Claustro de la Catedral de Tudela

Claustro de la Catedral de Tudela. Foto: Ayuntamiento de Tudela

Continuando con los edificios religiosos, en la lista de monumentos imprescindibles de Tudela también hay que incluir la Iglesia de la Magdalena (del siglo XII, Monumento Nacional, y una de las pocas iglesias con torres románicas que hay en Navarra). Junto a ella, dentro del patrimonio monumental religioso de Tudela debemos mencionar también la iglesia de San Jorge (siglo XVII), la iglesia del Carmen (siglo XVII), la iglesia de San Nicolás de Bari (siglo XVIII) y la iglesia de Santa María (siglo XVI).

También son importantes monumentalmente los conventos del Carmen (siglo XVII), las Dominicas (siglo XVII), las Capuchinas (siglo XVIII) y las Clarisas (siglo XVIII); las ermitas de la Virgen de la Cabeza y de Santa Cruz; el Palacio Decanal (junto a la Catedral, del siglo XVI y sede del Museo Diocesano); así como la imagen del Sagrado Corazón, situada en un altozano y desde la que se puede contemplar una panorámica de la ciudad verdaderamente magnífica.

En cuanto al patrimonio monumental civil, destacaremos los Palacios del Marqués de San Adrián (siglo XVI) y de Huarte (siglo XVIII); el Museo de Arte Moderno Muñoz Sola; la Torre Monreal (primera cámara oscura de Navarra), y la icónica Plaza de los Fueros (datada en 1687, con su quiosco central y las fachadas con escudos heráldicos de las distintas poblaciones de la Ribera de Navarra).

Plaza de los Fueros. Tudela, Navarra. Foto: Ayuntamiento de Tudela

Plaza de los Fueros. Tudela, Navarra. Foto: Ayuntamiento de Tudela

No podemos olvidar tampoco el puente del Ebro, de origen medieval aunque posiblemente erigido sobre otro de construcción musulmana, con sus 17 arcos ojivales y de medio punto y unos 360 metros de longitud. Ubicado a la entrada la ciudad de Tudela, desde él podemos obtener una de las mejores panorámicas de la misma.

Dónde alojarse en Tudela, ciudad gastronómica y monumental

Para conocer Tudela, degustar su maravillosa y exquisita cocina y recorrer sus calles tranquilamente, os recomendamos alojaros en el Hotel Santamaría. Completamente reformado, el hotel se ubica en pleno centro de la ciudad de Tudela, lo que le convierte en un lugar inmejorable para visitarla.

Hotel Santamaría, en Tudela

Hotel Santamaría, en Tudela

El hotel dispone, además de todas las comodidades, de un gran número de habitaciones de distintas tipologías (entre ellas, suites con bañera de hidromasaje). Además, cuenta con parking privado, acceso para minusválidos, cafetería y sala de reuniones.

Qué ver en las inmediaciones de Tudela

Muy cerca de Tudela, pero ya fuera de la ciudad, encontramos también numerosos lugares y emplazamientos de interés turístico. De entre ellos, el más importante es el Parque Natural de las Bardenas Reales.

Otras recomendaciones de interés en las cercanías de las Bardenas son el recinto amurallado de Rada y la ruta que une las Bardenas con la ciudad de Tudela y el monasterio de Fitero. De aproximadamente un día de duración, nos permitirá hacer un recorrido muy interesante por la comarca de la Ribera y conocer de primera mano su riqueza gastronómica.

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