La riqueza natural de un entorno en Sierra de Las Villas, Jaén

Es la comarca menos conocida del parque natural jiennense. Su territorio lo forman Sorihuela de Guadalimar, Villanueva del Arzobispo, Iznatoraf y Villacarrillo. Por estas tierras de altas cumbres, alfombradas por densos bosques de pinares, del río Guadalquivir cambia bruscamente de rumbo, a la altura del pantano de El Tranco y cae en descenso en dirección oeste buscando las templadas tierras de La Loma.

En la Sierra de Las Villas nace el río Aguascebas, que tributa sus aguas al gran río de Andalucía a la altura de Mogón, pedanía de Villacarrillo.

Sorihuela aporta una pequeña esquina de su territorio al parque natural más extenso de España. Situado en mitad de camino entre la histórica El Condado y la Sierra de Las Villas, en su plaza Mayor se alzan palacios solariegos y su castillo árabe está declarado Monumento Nacional.

Villanueva del Arzobispo es una de las entradas habituales a la Sierra. Su barrio viejo se esparce en torno a la iglesia de San Andrés, un templo fechado en el siglo XVII. A las afueras toma asiento el santuario de la Virgen de la Fuensanta. Iznatoraf se esparce en la cumbre de un cerro, en su origen fue cabecera de comarca, y en su plaza mayor se alza la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Desde Iznatoraf, en dirección a Úbeda, Villacarrillo es la cabecera comarcal, comercial y administrativa de la Sierra de Las Villas y tiene en el templo de Nuestra Señora de la Asunción, su monumento más emblemático. Dividida en tres naves, la iglesia es una preciosa muestra de arte renacentista jienense, en su interior destaca la capilla del Cristo de la Vera Cruz, patrón de la villa, y la sacristía, obra de Alonso de Barba. Otros monumentos de interés son el Ayuntamiento.

Mogón es una pedanía de Villacarrillo situada próxima al parque y de aquí partimos por una carretera que une Villanueva del Arzobispo con el pantano de El Tranco. Muy cerca de Mogón, el paraje de la Osera, una bella sucesión de pequeñas cascadas y saltos, encerrados en un altivo paisaje abrupto y montañosos. Nos dirigimos al paraje conocido como Fuente del Roble. Kilómetros más arriba, se halla el pantano del Aguascebas, una pequeña presa que abastece de agua a los pueblos de La Loma. La Fresnedilla es una antigua aldea que acoge un albergue y un campamento juvenil. Esta ruta hace que descubramos algunos de los parajes más inéditos del parque.

 

Aguascebas

Paraje de Osera. Fuente

La carretera de montaña nos lleva a Raso de la Honguera, un paraje de increíble belleza, y en el collado del Agua de los Perros encontramos el mirador donde apreciamos el valle alto del Guadalquivir. Desde este mirador seguimos el rastro de río Guadalquivir que dibuja sobre la dura orografía del parque. Nuestro recorrido desciende buscando la carretera de Villanueva. En uno de los márgenes, está el Charco de la Pringue, un remanso de agua próximo a El Tranco, el mar interior de Jaén.

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