Recorre la Sierra de Gúdar: desde Castelvispal hasta Puertomingalvo

Sierra de Gúdar

Sierra de Gúdar

Tiempo: 2 horas y 15 minutos.
Desnivel: 456 metros.
Recorrido: Desde Rubielos de Mora, por la A-1701, en un desvío antes de llegar a Linares de Mora se accede a Castelvispal por la TE-43.
Época idónea: Todas, excepto los días de invierno de frío extremo.

Se trata de una de las rutas más agrestes de la comarca, con fuertes cambios de altitud y clima, con parajes de gran belleza. Sin lugar a dudas, el senderista y viajero disfrutará y se empapará de bellas panorámicas, de la flora, la fauna y los modos de vida propios de esta tierra fronteriza entre Teruel y Castellón.

Inicio

El nombre de Castelvispal evoca su origen militar y religioso -dependiente durante siglos del arzobispado de Zaragoza-. El pueblo, ubicado en una colina sobre el río Linares, ejerce el control del único paso entre estas abruptas serranías. Encantador y recoleto lugar donde se contempla perfectamente la inmensidad del valle. Desde su iglesia nos dirigimos a una pronunciada bajada de hormigón hasta una calle paralela, que conduce a la pista de Puertomingalvo. En 15 minutos ganamos la vega del Linares y, tras cruzarlo por un puente de hormigón, tomaremos el primer ramal de pista que asciende en fuerte pendiente por la izquierda. La subida es dura, pero bella, pues un frondoso y húmedo pinar acompaña hasta el collado de Mansilla.

45 minutos
Ya en el collado, se abre ante el caminante la grandeza del valle del Linares. Avanzando por la pista comenzamos a apreciar el profundo tajo abierto por este cauce, sobre el que se levanta un abrupto terreno salpicado por gran cantidad de masadas acompañadas de continuos bancales que tapizan todo el espacio. Bajo una muralla rocosa tenemos a la vista la masía de las Juncosas, rodeada de carrascas y numerosas tierras de labor, hoy día abandonadas. Pronto comienza a sentirse el cambio de vegetación, los pinos dejan paso a las carrascas que se levantan aquí y allí, de nuevo sobre antiguas tierras de labor y surgen ante nuestros ojos un buen número de masadas, como la de Chaporro, del Puerto, las Solanas y la Finilla…

1 hora y 45 minutos
Llegados a un cruce de pistas, seguiremos por la que baja a la derecha. Tras avanzar un tramo llegamos a otro desvío que indica a la derecha al Molino Viejo y la cascada del Arquero. Hasta allí conduce una pista en fuerte descenso, en torno a un kilómetro y medio de bajada. En ese lugar se puede disfrutar de las recónditas orillas del Linares. Pero nuestra ruta deja atrás este lugar, avanzando hacia el cruce con la carretera que viene de Mosqueruela y se dirige hacia la provincia de Castellón.

2 horas y 5 minutos
Desde el desvío, junto a la ermita de Santa Bárbara, destacado edificio gótico del XIV y el cementerio nos dirigimos por carretera hasta Puertomingalvo. En 2 horas y 15 minutos entramos en Puertomingalvo, población de frontera que remonta sus orígenes a la época musulmana y reconquista cristiana. Su impresionante estampa, alzada sobre un espolón rocoso y el cuidado en el trabajo de la piedra de su conjunto urbano, lo convierten en uno de los pueblos más bellos e interesantes de la comarca. Destaca la imponente figura de su castillo roquero, de comienzos del XIII. Debido a la dejadez de años, la fortaleza ha perdido gran cantidad de elementos originales; a pesar de ello, sus contundentes muros todavía se levantan al filo del escarpe rocoso.

El Portal Alto y el Portalico, los únicos accesos al caserío conservados, afianzan su carácter fortificado. En las calles, dispuestas a partir de un eje central, se despliega una cuidada arquitectura popular. No faltan detalles señoriales, sucesiones de arcos de medio punto, dovelas, ventanales con detalles góticos, forjas, solanas de madera y aleros volados. No debe obviarse la iglesia de la Purificación, de tres naves levantadas a la misma altura y una gran cúpula sobre el crucero. Otra construcción de interés es el palacio gótico, hoy en día ayuntamiento. Cuenta con una fachada de ventanas geminadas y cornisa, así como la sala de la Villa y las sobrias mazmorras, convertidas en un centro de interpretación de los castillos, un buen lugar para poner punto y final a este bello recorrido.

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