Ruta recomendada del Portillo y los Pozos Bolletes en Peñarroyas, Teruel.

Tiempo: 2 horas.
Desnivel: 100 metros.
Recorrido: Por la N-420 o la N-211 hasta Montalbán. En el casco urbano, abandonaremos la N-211 que lo atraviesa y siguiendo los indicadores de Peñarroyas, barrio pedáneo, circunvalaremos la localidad y tomaremos una carretera local hasta Peñarroyas, a 5 km.
Época idónea. Todo el año, preferentemente otoño, salvo que el río Martín baje crecido, en cuyo caso hay que evitar cruzarlo, retornando por el camino realizado.

Se trata de un bucle senderista que recorre una zona espectacular donde resaltan los contrastes de colores, destacando el rojo de las areniscas rodenas, que surgen entre los paquetes calizos del Triásico y Jurásico y las pizarras y areniscas de color grisáceo oscuro del Carbonífero -300 millones de años-. Todo ello policromado por el abundante pinar, los chopos del río, la rica variedad de plantaciones en la huerta, y las blanquecinas manchas que decoran las Peñas Royas como resultado de los excrementos de las rapaces y otras aves de costumbres rupícolas que anidan en los escarpados cortados rocosos.

Inicio
Salimos de Peñarroyas, cuyas estrechas callejuelas impiden el tráfico rodado. La localidad muestra edificios en los que la sillería del rodeno alternando con las pizarras grisáceas, han configurado la particular arquitectura popular de esta pequeña población, que adopta el nombre y apelativo de las espectaculares Peñas Royas que la envuelven. Seguimos la calle principal, que se bifurca a las afueras, inicio y final de este bucle senderista.

Optamos por tomar la calle que en sentido ascendente -unas flechas y mojones nos orientan- , acerca hasta un peirón en honor a san Antón, que protege la localidad y nos indica el camino, dando paso a una cuidada calzada empedrada que nos ayuda a ascender hasta el alto del portillo. A las afueras del pueblo, como una extensión del mismo, se localiza un barrio tradicional de eras empedradas con losas rojas, en muchos casos formando siluetas geométricas, o de tierra apisonada en otros.

40 minutos
Durante la ascensión encontraremos varios pies temáticos sobre geología. Una preciosa vista se abre a nuestros pies en el mirador del Portillo. Una mesa de interpretación anclada en un abismal cortado rocoso, a cuyos pies serpentea el río Martín, nos interpreta el paisaje antrópico y natural.

Peñarroyas

1 hora
Descendemos por una senda en dirección al río Martín y en una gran losa se adivinan las reproducciones de las huellas de un reptil primitivo de más de 200 millones de años, que dejó cuqndo la zona era una delta de clima tropical y sobre cuyos terrenos este animal tenía predilección por habitar.

1 hora y 30 minutos
Seguimos descendiendo y llegamos al, mismo cauce del río Martín, una gran piedra en medio del cauce nos puede facilitar el paso a la otra margen y en apenas 5 minutos llegar a la pintoresca aguas del barranco Tajar que, aprisionado por los murallones rojizo paso hasta desembocar en el río Martín.

A partir de este punto, si el río Martín no baja crecido, cruzaremos su cauce en varias ocasiones. Aguas arriba, serpenteando entre los cañones del rodeno, llegareremos a los Pozos Bolletes, donde tomaremos la senda de regreso a Peñarroyas, pasando por unos grabados rupestres que nuestros antepasados grabaron en una losa como muestra de su actividad artística y ritual.

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