Ruta de las Cascadas, ecoturismo en Mazaricos

La Ruta de las Cascadas es un destino que los amantes de la naturaleza no querrán perderse. Junto a la conocida Costa da Morte, muy cerca del Cabo Fisterra, encontramos esta joya del ecoturismo en Galicia. Para conocerla, nos dirigiremos al municipio coruñés de Mazaricos.

La ruta de las cascadas de Mazaricos es también llamada “Ruta de las Fervenzas de Mazaricos”, puesto que “fervenza” es el término gallego para el castellano “cascada”. De ella, forman parte cuatro cascadas o fervenzas, que suponen el complemento ideal a la visita a la más conocida Cascada del Ézaro (o Fervenza do Ézaro).

Así, en este post, además de la de Ézaro, hablaremos de estas otras otras fervenzas: la Fervenza de Chacín, la Fervenza de Fírvado, la Fervenza de Noveira y la Fervenza de Santa Leocadia.

Comenzaremos  nuestra ruta de las cascadas en la Fervenza de Chacín. La encontraremos en la carretera que une el municipio de Chacín con Vioxo, en el río Casteliño, afluente del Santa Baia.

Fervenza de Chacín

Fervenza de Chacín

A aproximadamente un kilómetro de la carretera, siguiendo el sonido del agua y atravesando el camino que hay junto al puente, encontraremos esta cascada de 10 metros de altura sobre rocas de greis y rodeada de un bosque de ribera. Se trata de una ruta de acceso sencillo y apta para todas las edades, por lo que resulta perfecta para ir con niños.

Muy cerca de allí está nuestra siguiente parada: la Fervenza de Santa Leocadia. Junto a la carretera que une Serra de Outes y Pino do Val, veremos una ermita barroca, dedicada a Santa Leocadia y San Blas. A ella peregrinan cada Lunes Santo tanto los ganaderos como las embarazadas para encomendarse a la Virgen y que les brinde un buen parto.

Fervenza de Santa Leocadia

Fervenza de Santa Leocadia

Tras la ermita de Santa Leocadia y San Blas, hallaremos un sendero que atraviesa el bosque de Aguabril. A solo medio kilómetro de la carretera, aparecerá ante nuestros ojos la cascada de Santa Leocadia, de 6 metros de altura y con dos caídas diferenciadas, ubicada en un profundo y estrecho barranco. Una vista realmente mágica en la caída del río Nosiño por un desfiladero entre montañas, justo antes de unirse al río Santa Baia. El recorrido a realizar no es recomendable para realizar con niños.

La tercera de las fervenzas que forman parte de esta ruta de las cascadas es la Fervenza de Firvado, en la carretera AC-400 que va de Pino do Val a As Paxareiras, bajando hacia el río Beba. Para encontrarla, lo mejor es seguir nuevamente el sonido del agua hasta llegar a donde se unen los ríos Beba y Xendiz. Antes de eso, encontraremos otra pequeña cascada, pero deberemos continuar hasta dar con la Fervenza de Firvado.

Eso sí, debemos advertir que  no se trata de una ruta apta para niños, ya que tiene el camino se va estrechando poco a poco hasta desaparecer completamente el sendero, por lo que tiene una cierta dificultad.

Desde Firvado, por la carretera que viene desde Xinzo, encontraremos la Fervenza de Noveira, formada por el río del mismo nombre (Noveira), afluente del Xallas. El acceso, apto para todos los públicos, se encuentra junto a la depuradora de A Noveira.

Fervenza de Noveira

Fervenza de Noveira

Con unos 9 metros de caída y fondo de granito rosa, esta cascada se sumerge en piedras que han sido modeladas por la fuerza del agua y han dado lugar a formas caprichosas, de gran belleza. Además, en la temporada veraniega, da lugar a unas pozas aptas para el baño.

Finalizaremos nuestra ruta por las cascadas del entorno de Mazaricos con la más conocida de todas ellas: la Fervenza de Ézaro (o Fervenza del Xallas). Además de su belleza, la fama de esta cascada proviene del hecho de que el Ézaro / Xallas es el único río europeo que desemboca en el mar en forma de cascada. Con una caída de entre 30 y 40 metros de altitud, se trata de uno de los fenómenos naturales más espectaculares de toda Galicia.

Fervenza de Ézaro

Fervenza de Ézaro

Desde su nacimiento en Monte Castelo a 440 metros de altitud, el río Xallas llega al mar tras recorrer 64 kilómetros y, en su último tramo, alcanza un 11% de pendiente. Encajonado en el  mítico monte Pindo (al que se conoce como el Olimpo Celta y desde el que podremos disfrutar de una impresionante panorámica de la playa de Carnota y el Faro de Fisterra), desemboca en el Atlántico con una caída de decenas de metros sobre rocas graníticas.

En fechas señaladas, dentro de la temporada turística, se abren las compuertas del embalse, lo que permite apreciar en toda su magnitud la belleza y bravura de esta cascada única en Europa. La gran fuerza del agua en su caída llega incluso a levantar nubes de vapor de agua que, de fundirse con el sol, forman pequeños y luminosos arco iris.

Durante todo este verano, además, los sábados por la noche, de 23 horas a medianoche, tenemos la oportunidad de ver esta cascada iluminada, lo que nos permitirá disfrutarla de noche y verla desde una nueva perspectiva lumínica. La ruta es apta para toda la familia, niños incluidos.

Como habréis visto, la Ruta de las Cascadas de Mazaricos ofrece la posibilidad de descubrir lugares de impresionante belleza de los que, a buen seguro, disfrutarán no solo los amantes del ecoturismo sino cualquiera que ame la naturaleza y que guste de caminar al aire libre, así como de hacer buenas fotografías.

Por supuesto, el mejor lugar para alojarse en caso de querer realizar la ruta es la propia localidad de Mazaricos. Allí, encontraréis la Casa Mara-Pidre, un lugar ideal para descansar en familia o con amigos y en la que, además, podréis alojaros con vuestra mascota.

Casa Mara-Pidre, en Mazaricos (A Coruña)

Casa Mara-Pidre, en Mazaricos (A Coruña)

 

Fotos de las Fervenzas: Ribadalagoa (Blog)

Share

Un comentario

  1. ¡Ruta espectacular! Una maravilla de la naturaleza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*