Recorriendo la comarca de Liébana

La comarca de Liébana es una de las zonas más turísticas y conocidas de Cantabria. No solo por el afamado Camino Lebaniego, sino también por su alto atractivo paisajístico y porque, a través de sus monumentos, sus pueblos y su gastronomía tendremos una oportunidad magnífica para descubrir la historia y las tradiciones de esta zona de Cantabria.

Nos encontramos en una zona de altas montañas y buen clima. Los diferentes valles que componen Liébana son ideales para la práctica del turismo activo en sus diferentes modalidades. Harán también las delicias de los amantes del ecoturismo, de quienes disfrutan visitando parques naturales y entornos faunísticos de excepción.

En la comarca de Liébana encontramos bellos paisajes como éste. Foto: Casa Lamadrid

En la comarca de Liébana encontramos bellos paisajes como éste. Foto: Casa Lamadrid

Nos encontramos en pleno Parque Nacional de los Picos de Europa, con impresionantes vistas, bosques de hayas, encinas y robles. Un lugar perfecto para caminar, para realizar deporte y para ver todo tipo de especies, algunas de ellas muy poco comunes como el rebeco, el águila real, el oso o el urogallo.

Qué ver en la comarca de Liébana

Para conocerla Liébana en profundidad, os invitamos a conocer cada uno de los seis municipios que la integran. Cada uno de ellos cuenta con su propia identidad, con monumentos de gran interés histórico-artístico, entornos naturales impresionantes, obras artísticas de gran calidad e, incluso, en algún caso lugares santos de peregrinación.

Qué ver en Cabezón de Liébana, comarca de Liébana

El municipio de Cabezón de Liébana destaca por su actividad agrícola y ganadera, en el encontramos parajes naturales de una belleza inigualable, un orujo lebaniego de gran calidad y una de las mejores muestras arquitectónicas del románico cántabro. Nos referimos al conjunto formado por monasterio de Santa María de Piasca, del siglo IX, y la iglesia del mismo nombre.

Cahecho, población del municipio de Cabezón de Liébana. Foto: Casa Lamadrid

Cahecho, población del municipio de Cabezón de Liébana. Foto: Casa Lamadrid

Otros edificios religiosos de interés en la zona son el Santuario de Nuestra Señora de la Luz, en Aniezo, a 1.274 metros de altura, y la iglesia de Luriezo, con su estela gigante de factura cántabro-romana. De visita obligada es también el ascenso a Peña Sagra, a 2.042 metros de altura.

Por lo que respecta a la naturaleza, además del magnífico entorno del monasterio de Santa María de Piasca, son muy recomendables también los paisajes del valle de Valdeprado, con sus impresionantes panorámicas, y de la Sierra de Peña Sagra.

En el municipio de Cabezón de Liébana encontramos también un lugar perfecto para alojarnos y establecer como base si vamos a visitar la comarca de Liébana. Se trata de Casa Lamadrid, en la población de Cahecho, una encantadora posada con espectaculares vistas a la Cordillera Cantábrica y Picos de Europa.

Casa Lamadrid, en Cabezón de Liébana, comarca de Liébana

Casa Lamadrid, en Cabezón de Liébana, comarca de Liébana

Se trata de una de las posadas con más solera de toda la comarca, está construida en estilo montañés a base de madera y piedra, y perfectamente integrada en el entorno. Cuenta, además, con su propio restaurante en el que podremos degustar la riquísima gastronomía lebaniega. Tendremos también unas preciosas vistas de la comarca de Liébana y de los Picos de Europa y es un lugar ideal para hacer excursiones cercanas al resto de la comarca de Liébana, a la Cueva de “El Soplao” o a la bella ciudad de Comillas, con sus edificios modernistas como ‘El Capricho’ de Gaudí, y de arquitectura popular.

Qué ver en Camaleno, comarca de Liébana

En pleno valle del Deba, el municipio de Camaleno forma parte del Parque Nacional de los Picos de Europa. Camaleno es escenario de numerosas leyendas, desde la de la muerte del rey astur Favila a manos de un oso hasta la de la derrota sufrida por las tropas sarracenas en Cosgaya huyendo de Covadonga.

Un enclave de gran interés en Camaleno es el conjunto urbano de Mogrovejo, con su torre medieval; pero la verdadera joya arquitectónica de esta zona de Liébana es el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, en el que podremos venerar el “Lignum Crucis” que es el mayor trozo conservado de la Santa Cruz. Es también el lugar en el que el Beato de Liébana escribió el manuscrito miniado con sus comentarios sobre el apocalipsis, toda una joya del arte medieval. Pero, sobre todo, el Monasterio de Santo Toribio de Liébana es importante porque es sede de uno de los cuatro años jubilares que se celebran en todo el mundo.

Monasterio de Santa Toribio, en Camaleno, comarca de Liébana. Foto: Turismo de Cantabria

Monasterio de Santa Toribio, en Camaleno, comarca de Liébana. Foto: Turismo de Cantabria

Si vais a Camaleno, también os recomendamos reservar un tiempo para visitar el Teleférico de Fuente Dé, que salva un desnivel de más de 750 metros, y nos eleva hasta los 1.823 metros de altura. Desde allí, obtendremos unas vistas realmente impresionantes.

Qué ver en Cillórigo de Liébana, comarca de Liébana

Al igual que Camaleno, también Cillórigo de Liébana pertenece al Parque Nacional Picos de Europa y por él pasa el río Deva. El patrimonio histórico artístico que encontramos en Cillórigo de Liébana es simplemente impresionante, ya que aquí encontramos una gran variedad de estilos y épocas históricas.

De entre todo ello, es de visita obligada la iglesia de Santa María de Lebeña, del siglo X y considerado como el vestigio mozárabe más importante de toda Cantabria. Ligeramente a las afueras de la población, se ubica en un entorno realmente privilegiado y, según la leyenda, fue construida por el conde Alfonso en el año 925. En ella, encontramos algunas novedades arquitectónicas que serían posteriormente aplicadas para recoger los arcos de las cubiertas románicas.

Iglesia de Santa María de Lebeña, en Cillórigo de Liébana. Foto: Turismo de Cantabria

Iglesia de Santa María de Lebeña, en Cillórigo de Liébana. Foto: Turismo de Cantabria

La iglesia cuenta también con algunos añadidos de épocas posteriores, como la torre (de finales del siglo XIX) y el pórtico, barroco. El retablo es también barroco, de mediados del siglo XVIII, y en su centro encontramos una Virgen de Belén, de principios del siglo XVI. Junto a la iglesia, veremos un tejo milenario, un árbol mítico de Cantabria, protector del templo, y un olivo, que simboliza la riqueza.

Otros lugares de interés turístico que encontraremos en Cillórigo de Liébana son la Casona de Eduardo García Llorente, en Castro y del año 1684, que actualmente alberga el Museo Etnográfico Lebaniego; la Casa Palacio de los Gómez de la Cortina y la iglesia de Salarzón, neoclásica. Para complementar adecuadamente vuestra visita a Cillórigo de Liébana, no dejéis de probar los magníficos quesos de Bejes.

Qué ver en Pesaguero, comarca de Liébana

El municipio lebaniego de Pesaguero también es rico en arquitectura religiosa y civil. Así, de él destacaremos los hórreos de Avellanedo y Valdeprado, dos ejemplos de los pocos que aún quedan en toda la Comunidad Autónoma de Cantabria, y las numerosas iglesias rústicas que aquí podemos encontrar y, entre las que es de mención obligada, la iglesia de Lomeña, con su pila bautismal del año 1200.

Además, Pesaguero se ubica en un valle de una belleza paisajística inconmensurable y cuenta con el tercer pueblo más alto de toda Cantabria: Caloca. De gran interés es su iglesia románica, del siglo XIII, pequeña, con arquivoltas en la portada, una espadaña y capiteles decorados.

Qué ver en Potes, comarca de Liébana

Sin duda el municipio más famoso de toda Liébana y uno de los más conocidos de toda Cantabria. Potes es el centro de la comarca de Liébana, situado justo en la confluencia de los ríos Deva y Quiviesa, y de los cuatro valles de la comarca.

Vista de Potes, comarca de Liébana. Foto: Turismo de Cantabria

Vista de Potes, comarca de Liébana. Foto: Turismo de Cantabria

A Potes se le conoce como la “villa de los puentes” (de donde toma el nombre) o “de las torres”. De entre las segundas, destacaremos la Torre del Infantado y la del Orejón de la Lama, las dos del siglo XV. Pero también merece la pena visitar los barrios de la parte antigua, con sus casas señoriales emblasonadas y sus callejuelas con historia.

No podemos dejar de recomendaros también que aprovechéis la visita a Potes para probar la gastronomía lebaniega: los salmones del Deva, los quesos artesanos, los típicos sequillos, los licores artesanales como el orujo o el té del puerto, etcétera.

Qué ver en Tresviso, comarca de Liébana

Esta zona de la comarca de Liébana limita con Asturias, muy cerca del macizo oriental de los Picos de Europa. Al igual que en sus vecinas, en el municipio de Tresviso encontraremos magníficos paisajes. También son muy afamados sus quesos y visita obligada es la subida a pie desde Urdón.

Qué ver en Vega de Liébana, comarca de Liébana

Vega de Liébana está bañada por el río Quiviesa, afluente del Deva. Es una zona muy montañosa, limítrofe con la provincia de León, que en la Edad Media se conocía como Valle de Cereceda.

En Vega de Liébana, no podemos dejar de visitar el mirador de Llesba, a 1.609 metros de altura, con unas preciosas vistas de los Picos de Europa; el conjunto histórico de Dobres y Cucayo, de gran interés cultural, y, en la población de Ledantes, la única pisa (artilugio primitivo de madera para la fabricación textil) de Cantabria.

¿Quieres conseguir la guía de viajes de Cantabria? Hazte ya con tu ejemplar de “Cantabria, Tu Destino”

Share

Un comentario

  1. De bote pronto, preciosa!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*