Por la Ruta del Órbigo

Nuestra propuesta turística de hoy nos lleva a la provincia de León para seguir los pasos del río Órbigo, en torno al cual encontraremos un montón de pueblecitos con encanto que han crecido a su vera, preciosos paisajes (riberas, valles y cañadas, principalmente) y varios elementos muy interesantes de arquitectura tradicional como molinos y presas de agua. La conocida como Ruta del Órbigo transcurre a lo largo de 70 kilómetros y, aunque es una ruta muy sencilla, la recomendación habitual es realizarla en coche u otro vehículo a motor por su longitud y duración, máxime si queremos ir deteniéndonos en las diferentes poblaciones para contemplar sus monumentos, paisajes y otros atractivos turísticos.

Las Médulas de Villaviciosa de la Ribera. Foto: Ayto de Llamas de la Ribera

Las Médulas de Villaviciosa de la Ribera. Foto: Ayto de Llamas de la Ribera

La Ruta del Órbigo nos llevará de norte a sur por las diferentes poblaciones asentadas en sus orillas y la iniciaremos en Llamas de la Ribera. Éste, que fue un pueblo de gran reconocimiento y esplendor allá por la Edad Media, conserva aún una magnífica iglesia de magna construcción y alta torre en la que, además, merece la pena contemplar las imágenes de la Virgen que allí se conservan y que corresponden a la escuela del gran Gaspar Becerra.

La segunda parada, muy cerca de Llamas de la Ribera, ligeramente en dirección norte, será Villaviciosa de la Ribera, una localidad en torno a la cual encontraremos un magnífico y bello paisaje modelado por los romanos que cuenta, aún a día de hoy, con reconocimiento internacional de su belleza. Hablamos, por supuesto, de Las Médulas.

A partir de aquí, nos trasladaremos a la otra margen del río Órbigo, y llegaremos a Cimanes del Tejar, un municipio que suma un total de 12 kilómetros de ribera de este río y que, por tanto, cuenta con un gran potencial turístico, especialmente en lo que respecta a la práctica de deportes como el senderismo o la pesca deportiva. Es, de hecho, una población muy concurrida en época estival tanto en torno a su parque público como por la playa fluvial. En todo caso, no son éstos sus únicos atractivos, ya que también aquí encontramos un magnífico palacio que perteneció en su día al Marqués de Ferreras.

Monasterio de Santa María en Carrizo de la Ribera. Foto: Monasterio de Santa María

Monasterio de Santa María en Carrizo de la Ribera. Foto: Monasterio de Santa María

Si seguimos en dirección sur, llegaremos a Carrizo de la Ribera y sus piscinas municipales. Aquí no podemos dejar de visitar el Monasterio de Santa María, declarado monumento nacional en el año 1974, y del que han salido joyas que hoy podemos contemplar en varios museos de la provincia leonesa. Otra visita obligada es el Arco de San Bernardo, de visita libre, que separa la Plaza Mayor de Carrizo de la Ribera del recinto de entrada al Monasterio de Santa María (también conocido como “Corrales”). No podemos tampoco dejar de  mencionar aquí la Iglesia de la población, con portada románica del siglo XII, y la Ermita del Villar, a unos 3 kilómetros del pueblo, situada en una pequeña colina y que cada año se convierte en el punto central de las fiestas más importantes y tradicionales de Carrizo.

A partir de aquí, si cruzamos el Puente de hierro, llegaremos a Villanueva de Carrizo y, desde allí, a Santa Marina del Rey. Esta segunda población debe su fisonomía, en gran parte, a la construcción de la Presa Cerrajera en los siglos XIII y XIV. No obstante, a nivel turístico, además de la propia presa, es necesario también destacar aquí: la Torre del Reloj del Ayuntamiento, construida en tapial y con 15 metros de altura, en la que luce magnificente el reloj sin tornillos, obra de un herrero y que resulta especialmente singular por su simplicidad, así como la Iglesia de Santa Marina del Rey, erigida en gótico mudéjar de estilo popular, con su torre robusta y esbelta, y famosa sobre todo por su órgano rococó, participante habitual en el Festival Internacional de Órgano Ciudad de León.

Continuando el cauce del Órbigo llegaremos después a una población de renombre, repleta de historia y que cada año atrae gran atención turística con ocasión de sus justas medievales. Hablamos de Hospital de Órbigo, íntimamente ligada al río y famosa sobre todo por el puente que la une con la vecina población de Puente de Órbigo, conocido como Puente del Paso Honroso, y que se construyó para salvar el cruce del río, al convertirse esta población en paso obligado del Camino Santo Francés.

Puente del Paso Honroso, en Hospital de Órbigo. Foto: Ayuntamiento de Hospital de Órbigo

Puente del Paso Honroso, en Hospital de Órbigo. Foto: Ayuntamiento de Hospital de Órbigo

Y es que esta localidad es especialmente famosa por lo que aquí ocurrió en el año 1434. En enero de ese año, Don Suero Quiñones, enamoradísimo de Doña Leonor de Tovar y queriendo impresionarla, pidió al Rey Juan II, junto a otros nueve caballeros, que les dejara organizar un torneo en el Camino de Peregrinos, en las proximidades del Puente del Paso Honroso, según el cual combatirían contra todo aquél que se atreviera a acercarse al torneo y prometiendo tronchar hasta 300 lanzas en el evento. El torneo tuvo lugar en el mes de julio de ese mismo año 1434, duró 30 días y finalmente fueron 166 las lanzas que en él se rompieron.

Este puente es, por tanto, uno de los principales –si no el más importante- monumentos de Hospital de Órbigo, además de uno de los antiguos y bellos puentes de toda la provincia, y uno de los más largos que atraviesa el Camino de Santiago. Junto a él se erige, además, un monolito conmemorativo de aquella gesta, que representa la unión de ambas poblaciones (Hospital y Puente de Órbigo) y en cuya piedra están tallados los nombres de Don Suero Quiñones y los otros nueve caballeros que le acompañaron en su hazaña. El monolito data de agosto del año 1951 cuando se restauró el puente.

Cabe señalar que el puente actual data de la Edad Media (siglo XIII) y que ha sido reconstruido varias veces. En él, destacan las 20 luces en arco de diferentes tipologías, con arquillos de aligeramiento en uno de los arcos centrales. Se cree que, en el mismo emplazamiento, los romanos construyeron un puente que formaba parte de la Vía Aquitania y comunicaba Asturica (Astorga) con Tarraco (Tarragona) y que se usaba para transportar el oro de Las Médulas a través de Hispania.

Como decíamos, cada año en este punto se celebran las Justas Medievales del Paso Honroso que rememoran aquel evento y que constituyen todo un reclamo turístico. En torno a ellas, además, se celebra un mercado y otros espectáculos, convirtiendo así la fiesta en una de las más originales de las inmediaciones.

Justas Medievales del Paso Honroso. Foto: Ayuntamiento de Hospital de Órbigo

Justas Medievales del Paso Honroso. Foto: Ayuntamiento de Hospital de Órbigo

Además del Puente y el Monolito, en la población de Hospital de Órbigo merece también la pena visitar la Iglesia de San Juan Bautista, de mediados del siglo XVIII, y correspondiente a la Orden Militar de los Caballeros de San Juan de Jerusalén, en la que podremos ver un magnífico retablo plateresco. En el pueblo vecino, Puente de Órbigo, veremos también una preciosa iglesia.

Desde aquí, continuaremos nuestro camino por la Ruta del Órbigo hacia Soto de Vega, donde el río muestra la gran riqueza de sus tierras en un buen número de poblaciones situadas entre Hospital y Soto de Vega.

La siguiente población que merecerá una parada detenida para conocerla será Cebrones del Río, cuyo origen está también muy unido al río Órbigo y, en concreto, a su vega, con regadíos y campos de secano. Desde aquí parte el Canal romano denominado “de los Cuatro Concejos” y que recorre los pagos de San Juan de Torres, Villanueva de Jamuz, Quintana del Marco y Genestacio. No podemos irnos de aquí sin contemplar el Puente de siete ojos que cruza el río y que lleva contemplándolo durante años gracias a la solidez de su piedra.

Nuestra ruta terminará poco después, en Alija del Infantado, tras pasar por Valcabado del Páramo, un tramo en el que el río va acompañado de una abundante vegetación de alisos que hunden sus raíces en el agua. En Alija, además del castillo, nos encandilará el entramado de sus calles, sus casas y sus bodegas, que hace resaltar aún más la belleza del paisaje y que esconde, incluso, una fuente de agua minero medicinal.

En todo caso, la ruta podría ampliarse con municipios como Turcia, Benavides de Órbigo, Villares de Órbigo o Villarejos de Órbigo, así como complementarse con la conocida como Ruta de los Molinos de Órbigo, también de dificultad baja y amplia extensión, en la que podremos contemplar desde los molinos más antiguos a los más modernos, algunos de ellos de grandes dimensiones como el de Valdefuentes del Páramo.

Dónde dormir para realizar la Ruta del Órbigo

Si vamos a realizar la Ruta del Órbigo, tanto si planeamos hacerla caminando o en bici, como si preferimos la opción más rápida del automóvil, un lugar perfecto para pernoctar y establecer como base es, como habréis imaginado, la población de Hospital de Órbigo.

Hostal Cantón Plaza, en Hospital de Órbigo

Hostal Cantón Plaza, en Hospital de Órbigo

Allí encontramos el Hostal Cantón Plaza, un establecimiento muy moderno y de atractivo diseño, que cuenta con tres habitaciones dobles, una simple y una triple, todas ellas modernas y adaptadas especialmente para el alojamiento de peregrinos y perfectamente equipadas e insonorizadas.  Además, su ubicación es excelente y cuenta con un apartamento público justo enfrente.

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