Menorca: un destino a descubrir también fuera de temporada

Menorca es uno de los destinos estrella de sol y playa en nuestro país. Llega el verano y la isla de Menorca se llena de turistas, tanto nacionales como de todas las partes del mundo. Entonces, ¿por qué no disfrutar de ella fuera de temporada? Menorca es mucho más que un destino de veraneo, un lugar impresionante para visitar también en otras épocas del año. Os invitamos a un recorrido por la isla:

Iglesia del Carmen, Menorca

Iglesia del Carmen, Mahón

Mahón

La capital de la isla. Merece una visita pausada, tranquila. Pasear por sus calles y perderse entre siglos de historia. Mahón es una ciudad milenaria, surgida en un promontorio en torno a la ribera sur de su puerto y, si prestamos atención, sus monumentos nos contarán el crecimiento y evolución de la ciudad hasta la actualidad.

Dentro de la ciudad, destacan monumentos como el Ayuntamiento (en el que encontraremos el reloj traído por el gobernador inglés Richard Kane), la iglesia de Santa María (con su magnífico órgano) o el Bastión de San Roc (vestigio de la muralla de la ciudad). También interesante de visitar es el Mercat des Claustre (Sa Plaça), un mercado típico perfectamente integrado en el conjunto arquitectónico de la iglesia del Carmen, la más grande de la ciudad, y que se despliega alrededor de su claustro.

Interior del mercado del Carmen, Mahón

Interior del mercado del Carmen, Mahón

No podemos dejar de visitar tampoco su puerto que, con sus seis kilómetros de longitud, se sitúa entre los mayores puertos naturales del mundo. De gran belleza, durante siglos fue un enclave estratégico por su ubicación. En su centro, encontraremos dos islas, la del Rey (con construcciones del siglo XVIII) y la del Llatzaret o de la Quarentena. Y, al sur de su embocadura, los restos del castillo de San Felipe.

Puerto de Mahón, Menorca

Puerto de Mahón, Menorca

Del siglo XVI, el castillo de San Felipe es una de las fortificaciones más importantes de su época en el Mediterráneo. Eso sí, consultad bien los horarios antes de acercaros, ya que en los meses de diciembre, enero y febrero únicamente abre para grupos previamente concertados. Y el resto del año, una o dos veces a la semana, según el mes.

Ciudadela

La otra gran ciudad de Menorca, llena de encanto, de arquitectura típica de la zona y edificios verdaderamente carismáticos. Tiene un cierto aire señorial y un ambiente acogedor y evocador que te envuelve sin darte apenas cuenta.

Catedral de Menorca, en Ciudadela

Catedral de Menorca, en Ciudadela

A nivel monumental destaca la catedral de Menorca (gótica, construida entre los siglos XIII y XIV sobre una antigua mezquita), la plaza del Borne (con su icónico obelisco que conmemora la heroica defensa de la ciudad en 1558 ante los turcos), la plaza de la Esplanada (muy cercana a la anterior) y el Castillo de San Nicolás (construido a finales del XVIII para defender el puerto).

Castillo de San Nicolás, a las afueras de Ciudadela

Castillo de San Nicolás, a las afueras de Ciudadela

Precisamente el puerto es otro de los lugares emblemáticos de Ciudadela. Tanto por sus vistas, como por la gran actividad hostelera y de diversión que él podremos disfrutar, especialmente por la noche. Allí encontrarás una gran oferta gastronómica y un montón de restaurantes en los que degustar platos típicos menorquinos como la caldereta de langosta, las berenjenas al horno, la oliaigua o el arroz de la tierra. En lo que a bebidas se refiere, no puedes dejar de probar la pomada.

Puerto de Ciudadela, en la isla de Menorca

Puerto de Ciudadela, en la isla de Menorca

Fortaleza de la Mola (o de Isabel II)

Esta es otra visita imprescindible en la isla, independientemente de la época del año en la que lleves a cabo tu viaje. Está abierta durante todo el año, con la única excepción del mes de enero. Eso sí, si vas en temporada baja, ten en cuenta que en esa época abre únicamente por la mañana.

Fortaleza de La Mola, Menorca

Fortaleza de La Mola, Menorca

En La Mola seremos testigos de la importancia defensiva de Menorca en siglos pasados. Si bien su historia se remonta a mucho antes, la actual fortaleza es de construcción posterior al castillo de San Felipe y responde a la tensión internacional generada en el Mediterráneo tras la invasión de Argelia por parte de los franceses.

Dentro de la fortaleza, deberemos seguir el itinerario establecido y encontraremos diferentes puntos de interés: la construcción arquitectónica, perfectamente conservada en su mayoría; las vistas panorámicas y su interés militar, pudiendo contemplar diversos instrumentos y elementos de artillería, entre los que se incluye el mayor cañón de la historia de España, un Vickers 381/45, que estuvo en uso hasta 1991.

Cañón Vickers 381/45, en la Fortaleza de La Mola

Cañón Vickers 381/45, en la Fortaleza de La Mola

Cabe destacar, además, que la fortaleza es un monumento ‘pet friendly’, que podremos recorrer con nuestras mascotas.

Cultura talayótica

La isla está repleta de restos arqueológicos de la cultura talayótica. La gran cantidad de monumentos prehistóricos conservados convierten a Menorca casi casi en un museo etnográfico al aire libre. Taulas, navetas y talayotes son las construcciones más características que atestiguan los asentamientos de los primeros menorquines que comenzaron asentamientos sedentarios en la isla.

Algunos de los más conocidos serían: Torralba d’en Salord (en la carretera de Alaior a Cala en Porter), Torre d’en Galmés (carretera de Son Bou), Taula de Trepucó (Sant Lluís), Poblado Talayótico de Montefí (Ciudadela), Torretrencada, el dolmen de Ses Roques Llises (Alaior) o la Basílica des Fornàs de Torrelló.

Camí de Cavalls

Un sendero histórico que data del siglo XIV y que recorre toda la isla. Podemos realizarlo andando, en bicicleta o, como su propio nombre indica, a caballo, como en sus orígenes. Consta de 20 etapas, muy bien señalizadas, que nos permitirán observar la gran variedad de paisajes existentes en la isla de Menorca, así como las diferencias entre sus dos costas: la norte, de paisajes más agrestes y aguas oscuras, y la sur, de arena blanca y aguas de tonalidades turquesas. Recorrerlo de punta a punta puede llevar más de una semana.

Playas y calas

Uno de los mayores atractivos de la isla en verano, sin lugar a dudas. También pueden disfrutarse el resto del año, para deleitarnos con sus inigualables paisajes (especialmente fotogénicos al amanecer y al atardecer). Los más valientes, además, podrán adentrarse en sus aguas en medio de la tranquilidad y sin aglomeraciones.

Puesta de Sol, Menorca

Puesta de Sol, Menorca

La más conocida (y también la más larga) de las playas de la isla es, sin duda, la de Son Bou, de arena fina y blanca, que se extiende a lo largo de 3 kilómetros. Pero Son Bou es mucho más: el inicio y final de dos de las etapas del Camí de Cavalls, uno de los principales humedales de la isla (de hecho, encontraremos carteles de advertencia en el acceso, ya que se trata de una zona protegida de dunas) y uno de los mejores lugares para disfrutar la puesta de sol, ¡especialmente en invierno!

Playa de Son Bou, Menorca

Playa de Son Bou, Menorca

Además, en sus inmediaciones encontramos los restos de la basílica paleocristiana de Son Bou y la Torre d’en Galmés, el poblado talayótico más grande de Menorca.

Monte Toro

Es el punto más alto de la isla, con 358 metros. Desde el Monte Toro se puede divisar toda la isla e, incluso, si la climatología lo permite, Mallorca. En su cima, encontraremos el Santuario de la Virgen de Monte Toro, del siglo XVII y construido sobre una iglesia gótica, así como una pequeña versión del Cristo Redentor. Las vistas son realmente impresionantes.

Es Castell

Si bien se trata de una localidad mucho más pequeña que Mahón y Ciudadela, merece una mención especial ya que en ella (concretamente en la cala de Sant Esteve) se ubica otro de los monumentos más relevantes de la isla: el Fuerte de Marlborough.

Construido por los británicos en el siglo XVIII, fue testigo de los enfrentamientos entre España, Francia y Gran Bretaña por el dominio de la isla y, por ende, del Mediterráneo. Recibió su nombre en honor a Sir John Churchill, Duque de Marlborough, uno de los generales británicos más destacados de la época al que también está dedicada una conocida canción infantil. ¿Recuerdan eso de “Mambrú se fue a la guerra…”?

Es Castell es, además, la población más oriental de la isla (y de toda España) y su origen está directamente relacionado con el Castillo de San Felipe (al que mencionamos al hablar de Mahón). Mira directamente hacia el puerto de Mahón.

Faros

Otra construcción muy típica de Menorca. El más famoso, sin lugar a dudas, es el Faro de Favàritx, a las afueras de Mahón. El paisaje en su entorno es muy distinto al que podemos encontrar en el resto de la isla: sin apenas vegetación, abruptos acantilados y suelos de pizarra negra.

Binibeca Vell y Fornells

Dos pueblos que han conseguido abrirse paso en toda visita a la isla. Se trata de dos pequeños pueblos de pescadores, con sus típicas fachadas irregulares de color blanco, que convierten cada calle en un paraje inigualible.

Cova d’en Xoroi

Situada en un acantilado de la costa sur de la isla, en una urbanización de Cala en Porter, es sin duda uno de los lugares más visitados de Menorca por su situación privilegiada, sus atardeceres y su discoteca, que reúne a grandes artistas internacionales y organiza las fiestas de espuma más famosas de la isla.

La leyenda cuenta que Xoroi llegó del mar, probablemente superviviente de algún naufragio, y utilizó la cueva como refugio. Al poco tiempo, una joven de los alrededores desapareció justo antes de su boda. Años después, tras una fuerte nevada, varias pisadas sobre la nieve guiaron a los lugareños hasta la cueva, en la que encontraron a una pareja y sus tres hijos. Xoroi, desesperado, saltó al mar seguido de su primogénito y, con ellos, se perdió el secreto.

S’Albufera des Grau

El parque natural más importante de la isla, con más de 5.000 hectáreas y declarado Reserva de la Biosfera por la gran variedad de especies de flora y fauna que alberga. Existen tres rutas diferentes para visitarlo, una desde el pueblo de Es Grau y las otras dos desde el Centro de Recepción Rodríguez Femenias.

Una visita imperdible para los amantes de las aves, ya que dos de las rutas cuentan con varios puntos de observación de aves. El tiempo estimado de cada una de las rutas es de una hora.

Menorca en barco

No podíamos terminar sin hacer alusión a este medio de transporte. Si bien para moverse por Menorca lo más habitual es alquilar un coche, para conocerla plenamente no podemos dejar de realizar un crucero o visita en barco.

 

¿Te ha gustado nuestro recorrido por Menorca? Si necesitas ayuda para organizar tu viaje, te recomendamos dónde dormir en Menorca y restaurantes donde comer en Menorca.

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Un comentario

  1. Norma Vergara ametller 26 febrero, 2018 Responder

    Me gustaría conocer ya q mi madre es de allí. Mis abuelos Lorenzo Ametller villalonga y María febrer barbero.llegaron a Argentina el 8 de enero de 1928 con sus 5hijos no pudiendo regresar nunca. Un saludo a la distancia.gracias por pasar esos lugares.

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