La Sierra de Montánchez y su ruta del jamón: un paraíso natural y gastronómico

Encontramos la Sierra de Montánchez al sur de la provincia de Cáceres. Muy cerca de los relieves llanos de su alrededor, las formaciones montañosas emergen de forma brusca elevándose hasta casi 1.000 metros de altura.

La altura, unida a la peculiar orientación de la Sierra de Montánchez, facilita las condiciones para una abundante y rica vegetación. En las laderas de umbría, principalmente brezos, durillos y madroños. En las de solana, orientadas hacia la cuenca del Guadiana, especies como el acebuche, la coscoja, el jaguarzo, la jara, la aulaga o la retama. Además, en las zonas de mayor altitud encontramos importantes extensiones de robledales y castaños, que sustituyen a los frecuentes alcornocales y encinares que encontramos en alturas menores.

La sierra toma el nombre de la población de Montánchez, que ejerce además de puente de unión entre las Villuercas y la sierra de San Pedro, creando así un corredor ecológico de gran valor. Entre los muchos atractivos turísticos de esta población, destacaremos el Castillo de Montánchez, ubicado en un cerro muy próximo a la localidad.

Castillo de Montánchez. Foto: Turismo de Extremadura

Castillo de Montánchez. Foto: Turismo de Extremadura

El Castillo de Montánchez es de origen romano, tal y como deja patente aún su cuerpo principal, si bien en él queda también clara la influencia almohade. Estos añadidos al cuerpo original del castillo corresponden al siglo XII, momento de la ocupación almohade de la zona, y su principal ejemplo son los tres aljibes que aún se conservan. De épocas posteriores a estos se conservan también, no obstante, diversos añadidos al Castillo de Montánchez como la muralla, la torre del homenaje, las bodegas, el estanque y la ermita (del siglo XVII).

Ruta del Jamón de la Sierra de Montánchez

Junto a la belleza natural, la gastronomía es otro de los puntos destacados de la Sierra de Montánchez. La estrella de la gastronomía de esta zona es el Jamón de Denominación de Origen Protegida “Dehesa de Extremadura”. No en vano, el de la comarca Montánchez-Tamuja es uno de los jamones de bellota con mayor tradición de toda Extremadura.

La Ruta del Jamón de Montánchez forma parte de la D.O.P. Dehesa de Extremadura. Foto: Turismo de Extremadura

La Ruta del Jamón de Montánchez forma parte de la D.O.P. Dehesa de Extremadura. Foto: Turismo de Extremadura

La Ruta de Montánchez es una de las múltiples rutas del jamón existentes en la comunidad extremeña. De ella, forman parte 19 municipios, entre los que destacan los de Aldea del Cano, Almoharín, Arroyomolinos, Benquerencia, Botija, Montánchez, Plasenzuela, Sierra de Fuentes, Torre de Santa María, Torreorgaz y Zarza de Montánchez.

En Botija, por ejemplo, podremos ver una dehesa comunal en la que, para sacarle el mayor partido a la bellota, los vecinos de la localidad dejan pastar al ganado en la época de la montanera.

En Montánchez, encontraremos los mejores secaderos, muchos de los cuales además son naturales y llevan funcionando desde comienzos del siglo pasado. Merece la pena visitar no solo los secaderos, sino también las jamonerías, los restaurantes y los bares de tapas, en algunos de los cuales podremos realizar catas de jamón D. O. “Sierra de Extremadura” e, incluso, acompañarlos de un buen vino de pitarra, típico de la comarca.

Gastronomía de la Sierra de Montánchez, más allá del jamón

Más allá de la Ruta del Jamón de la Sierra de Montánchez, la gastronomía de esta zona de Extremadura tiene mucho que ofrecer al visitante. Así, por ejemplo, destacarán también otros embutidos como el lomo ibérico, el chorizo, el salchichón, la patatera y el morcón.

En el apartado cárnico, son también de destacar el cordero y el chivo, con los que se elaboran platos típicos tan suculentos como la caldereta.

Mención especial merece también el queso, del que también existe una ruta: la del Queso de Extremadura Castillo de Montánchez.

Otros platos tradicionales que te recomendamos probar si visitas la Sierra de Montánchez son el escabeche (de cardo o acelgas); las sopas de tomate (no en vano, la localidad de Vegas del Guadiana está considerada la Capital Europea del Tomate), patata, poleo o espárragos trigueros, y el guisote (patatas a lo pobre).

Por lo que respecta a los dulces, los más típicos son los escaldones, las torrijas, los muégados y la sopa (o pastel) de almendras.

Muy típicos de esta zona de Extremadura son también los higos, especialmente los de Almoharín, que son icono de la región.

Qué ver en la Sierra de Montánchez

Más allá de las maravillas naturales y gastronómicas antes referidas de la Sierra de Montánchez, en esta zona de Extremadura podemos encontrar también numerosos monumentos y lugares a los que merece la pena dedicar parte de nuestro tiempo.

Por ejemplo, en la población de Alcuéscar, podremos ver las típicas portadas adinteladas con sus blasones y escudos que ejercen aún de testigos de su noble pasado como encomienda de la Orden de Santiago.

Muy cerca, al pie de la Sierra del Centinela, se emplaza la Basílica visigoda de Santa Lucía del Trampal, con su centro de interpretación. Se trata del único templo visigodo que aún se conserva en pie en el sur de la Península Ibérica.

Otro punto de visita obligada es Arroyomolinos, con su Ruta de los Molinos, un sendero de forma circular y aproximadamente unos 15 kilómetros de recorrido, en el que, solo en su primer tramo, encontramos una treintena de molinos harineros.

Encina La Terrona, en Zarza de Montánchez. Foto: Turismo de Extremadura

Encina La Terrona, en Zarza de Montánchez. Foto: Turismo de Extremadura

Finalmente, y volviendo al apartado natural, además de los embalses de Zorita y Sierra Brava, no podemos ir a la Sierra de Montánchez sin acercarnos a ver las tres encinas declaradas Árbol Singular: La Terrona, en Zarza de Montánchez y cuasimilenaria; La Nieta, en Torre de Santa María, con 500 años de historia y un diámetro de 1,3 metros, y La Solana, en Valdefuentes, que suma 700 años de historia.

Riqueza faunística en la Sierra de Montánchez

Otro aspecto muy destacable de la Sierra de Montánchez es su gran riqueza faunística, especialmente en lo que a las aves respecta. Se trata de un lugar ideal en el que acudir a oír cantar a los mirlos, a los petirrojos, a los trepadores azules, a los agateadores, a los picogordos, a las currucas cabecinegras, a los pinzones y a los ruiseñores en primavera.

También es lugar de avistamiento de aves rapaces como el águila perdicera, el alimoche o el búho real, que suelen asentarse en los riscos más innacesibles. También es hábitat de águilas calzadas, ratoneros comunes, milanos negros o gavilanes, aunque estos suelen avistarse generalmente en encinares y alcornocales.

Aparte de las aves, en la sierra de Montánchez también encontraremos especies de anfibios se de gran belleza. De entre ellas, destacan la salamandra común, el tritón ibérico y el tritón pigmeo.

Dónde alojarse en la Sierra de Montánchez

Finalmente, si vais a visitar la Sierra de Montánchez y queréis aprovechar realmente vuestro viaje para conocerla apropiadamente, lo más recomendable es buscar alojamiento en la zona.

Para ello, os recomendamos la Casa Navafría, ubicada en la localidad de Montánchez, edificada en piedra y con unas preciosas vistas al Castillo de Montánchez, rodeado de abundante naturaleza.

Merendero de la Casa Navafría, con vistas a la Sierra de Montánchez

Merendero de la Casa Navafría, con vistas a la Sierra de Montánchez

La casa está ubicada entre alcornoques, en un espacio cálido y apacible. En su precioso porche y su merendero, podréis deleitaros con el magnífico entorno natural en el que se ubica.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*