La Rioja Alta, un paraíso del enoturismo

La Rioja Alta es una oda al vino, un paraíso del enoturismo en todos los sentidos. Y no solo por la gran calidad de sus vinos y su gran tradición vitivinícola, sino también por todo lo que cada uno de sus rincones cuenta sobre la historia del vino. De hecho, en la Rioja Alta encontramos huellas de esta gran actividad vitivinícola en todo el patrimonio de la zona (lagares rupestres, guardaviñas, barrios de bodegas, etcétera).

La Rioja Alta, zona enoturística de excepción. Foto: Bodegas Señorío de la Estrella

La Rioja Alta, zona enoturística de excepción. Foto: Bodegas Señorío de la Estrella

Patrimonio enoturístico en la Rioja Alta

Una de las principales muestras de arquitectura popular riojana de finales del siglo XIX, relacionada con el enoturismo y la cultura del vino, son las guardaviñas o chozos. Se trata de construcciones de una sola planta, habitualmente de forma circular y con una falsa cúpula como cierre, que suelen ubicarse cerca de los cultivos. En este sentido, la Rioja Alta es especialmente relevante ya que aquí se encuentra la mayor parte de las guardaviñas que se conservan actualmente, especialmente en la Sonsierra y las poblaciones de Cenicero y San Asensio (en ésta última, hallamos unos 12 ejemplares, tanto de planta cuadrada como circular).

De entre la gran riqueza patrimonial relacionada con el enoturismo que encontramos en la Rioja Alta, también debemos mencionar los lagares rupestres de piedra, excavados en la roca muy cerca de los viñedos y en los que se pisaba y prensaba la uva. En este sentido, destaca la zona de la Sonsierra, entre las localidades de San Vicente y Ábalos, donde encontramos casi un centenar de lagares rupestres.

El tercer pilar del patrimonio enoturístico de la Rioja Alta son los barrios de bodegas, que encontramos en diversas poblaciones y que agrupan gran número de bodegas. Por lo general, estos barrios de bodegas están excavados profundamente en la roca o en la tierra, lo que les otorga unas condiciones óptimas para la conservación de los vinos, tanto en cuanto a temperatura como en cuanto a humedad.

De muchos de estos barrios de bodegas son también características las tuferas de ventilación, otro elemento de patrimonio enoturístico que encontramos en la Rioja Alta y que dota al paisaje de una imagen muy característica. De entre ellas, mencionaremos por su importancia las tuferas de Briñas.

En todo caso, continuando con los barrios de bodegas, uno de los más emblemáticos de la Rioja Alta (y de toda la Rioja en general) es el Barrio de las Cuevas de San Asensio. En él se integran unas 300 bodegas, todas ellas  ubicadas en el cerro conocido como Cerrillo Verballe. Se trata de un conjunto de patrimonio enoturístico único en la región, ya que las bodegas 8de los siglos XVI, XVII y XVIII) conforman una estructura similar a un pueblo, con las tuferas a la vista, y los calados excavados en la roca, entrelazándose a través de pasadizos.

San Asensio, en la Rioja Alta, cuenta con uno de los barrios de bodegas más emblemáticos

San Asensio, en la Rioja Alta, cuenta con uno de los barrios de bodegas más emblemáticos

Otras poblaciones de La Rioja Alta en las que encontramos barrios de bodegas reseñables son: Cenicero, Casalarreina, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Ábalos, Tirgo, Cuzcurrita y, por supuesto, Haro. En esta última encontramos otro de los barrios de bodegas más emblemáticos, también llamado Barrio de la Estación.

Finalmente, debemos hacer una mención especial a la relación entre algunos castillos y el patrimonio enoturístico. Así, los castillos de Cuzcurrita y Sajazarra conservan en su interior antiguas bodegas, que conviven con las instalaciones y tecnologías más modernas.

Senderos del vino en la Rioja Alta

Otro recurso enoturístico de gran interés que encontramos en la Rioja Alta son los senderos del vino. Si bien existen multitud de ellos, vamos a centrarnos en aquellos que se inician en la localidad de San Asensio, ya que es la que mayor número de senderos reúne y también, como hemos visto en el análisis previo de patrimonio enoturístico, una de las más interesantes de toda la zona a este respecto.

Sendero del vino 1: Canal

El primero de los senderos del vino que arrancan de la localidad de San Asensio es el sendero denominado Canal. Sale desde la Plaza Vieja de San Asensio hacia la calle José Iturmendi Bañales, a través de un recorrido urbano en su origen. Dejaremos a la derecha el camino del cementerio y seguiremos hacia la derecha para adentrarnos en la zona de bodegas y pabellones, después de cultivos y viñedos. Encontraremos a la izquierda un camino señalizado por balizas, paralelo al canal y con vistas al Valle de Najerilla.

Sendero del vino 2: La Choza

Nuestro segundo sendero del vino parte también de la Plaza Vieja de San Asensio, en este caso junto al panel de senderos. Continuaremos por la Avenida de La Rioja y tomaremos la primera calle a la izquierda desde la que podremos contemplar la escultura de Ibarrola. Subiremos por la calle Pecho de las Cuevas y, al final de ella, giraremos hacia la calle Las Bodegas para entrar en el barrio de las bodegas. Desde aquí tendremos buenas vistas de la Sonsierra riojana y alavesa y llegaremos a la Choza del Monte, un guardaviñas de piedra, circular y con cubierta cónica. También obtendremos buenas vistas del Monte de San Lorenzo y las Ventas de Briones.

Paisaje de la Rioja Alta. Foto: Bodegas Señorío de la Estrella

Paisaje de la Rioja Alta. Foto: Bodegas Señorío de la Estrella

Sendero del vino 3: La Laguna

Este tercer sendero del vino de San Asensio parte de la Plaza Nueva y avanza por la calle Manuel Torres a través de la que saldremos del pueblo por La Matilla. Llegaremos hasta la circunvalación de la carretera a Nájera, la cruzaremos y, al otro lado, veremos un poste con una flecha doble que nos indica por dónde continúa el sendero. A partir de ahí, encontramos una bifurcación a 15 metros y cruzamos la autopista por un paso elevado. Divisaremos la laguna al fondo. Es interesante que, según en qué época del año vayamos o las precipitaciones que esté habiendo, el paisaje cambiará considerablemente.

Sendero del vino 4: El Prado

El cuarto de nuestros senderos del vino por La Rioja Alta vuelve a partir de la Plaza Vieja de San Asensio y continúa, desde allí, por la Plaza Santo Domingo, en leve pendiente, para después girar a la izquierda por el Camino del Prado. Llegaremos a la Fuente del Prado (no potable, pero un lugar ideal para descansar bajo un almendro) y seguiremos recto hasta divisar un guardaviñas. Desde aquí, un cruce de cuatro caminos desde el que nos dirigiremos a la derecha por la llamada Senda de los Ladrones y, otra vez a la derecha, por el Camino de Santo Domingo para regresar.

Sendero del vino 5: Davalillo (ruta circular)

El quinto de nuestros senderos del vino establece una ruta circular. Desde el Panel de Senderos de la Plaza Vieja de San Asensio, seguimos por la Avenida de La Rioja (igual que en el segundo sendero). Pasaremos por el Cuartel de la Guardia Civil y, a poco más de un kilómetro, giraremos a la izquierda para llegar al Monasterio de la Estrella (del siglo XI, hoy centro educativo pero aún conserva unos interesantes restos góticos del antiguo convento). Seguiremos nuestra andadura por la Pared del Monasterio hasta la N-232, que cruzaremos para después seguir de frente. Tras el Puente de San Juan, sobre el ferrocarril, tomaremos el camino de la derecha y encontraremos un poste de doble flecha que nos marcará el recorrido hacia Davalillo (además de otro sendero que no parte de San Asensio, la Ruta del Ebro).

Divisaremos el castillo de Davalillo al frente, sobre el cerro y nuestro camino continuará ascendiendo hacia la Ermita de Santa María de Davalillo (del siglo XVI, remodelada y visitable), así como al Castillo (también visitable). Descenderemos por el otro lado y, tras el cruce, veremos la Casa de Don Javier, actualmente en ruinas, para seguir recto hacia el río Ebro en una zona ideal para la observación de aves, y volver hacia el camino circular.

Otras recomendaciones para visitar en la Rioja Alta

También en La Rioja Alta encontraréis otro punto enoturístico de gran interés: el Museo Vivanco de la Cultura del Vino, en Briones. Pertenece a la Fundación Vivanco y en su museo podréis aprender mucho sobre la historia y la cultura del vino.

Bodegas Señorío de la Estrella, en la Rioja Alta

Bodegas Señorío de la Estrella, en la Rioja Alta

Por supuesto, la otra visita indispensable sería una bodega. En este sentido, os recomendamos visitar las Bodegas Señorío de la Estrella, en San Asensio. Esta bodega surgió hace unos 25 años de la colaboración entre decenas de agricultores de la zona, a modo de cooperativa. Sus amplias instalaciones elaboran una gran producción de vino blanco, rosado y tinto, y ha recibido numerosos premios y reconocimientos.

Durante la visita a las Bodegas Señorío de la Estrella, podrás recorrer tanto la bodega propiamente dicha como sus viñedos. Te sorprenderá su más de medio millar de barricas de roble francés y americano, su amplio almacén y sus impresionantes instalaciones, en las que podrás conocer mucho más sobre la fabricación de los diferentes vinos, el proceso de transformación de la uva, las peculiaridades de esta zona vitivinícola tan importante como es la Rioja Alta, etcétera.

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Un comentario

  1. Tiene muy buena pinta!

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