Vive la aventura en el Camino Lebaniego – Parte II

Camino Lebaniego en 3 etapas:

ETAPA 1.

Inicio de etapa: San Vicente de la Barquera.

Final de etapa: Cades.

Recorrido: 28,8 kilómetros.

Ría de San Vicente de la Barquera en Cantabria de André Alvarado vía @Flickr.

Comenzamos la primera etapa del Camino Lebaniego desde la preciosa localidad costera de San Vicente de la Barquera. Uno de los lugares más importantes de la geografía cántabra por ser una de las poblaciones que mayor número de turistas y peregrinos acoge a lo largo del año. Aquí deberemos hacer algunas paradas para visitar joyas del gótico como la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles u otros monumentos de interés como el Castillo del Rey y sus murallas, del siglo XIII.

Dejamos atrás las localidades de La Acebosa, Hortigal, Estrada y su imponente torre medieval, pasando por Serdio para descender por una pista de montaña hasta Muñorrodero. En este lugar se sucede una división de caminos entre los que caminan hacia Santiago de Compostela y los peregrinos que se dirigen hacia el Monasterio de Santo Toribio de Liébana.

Si quieres continuar por el sendero adecuado, recuerda seguir las señales de color acorde a tu recorrido. Las flechas de color rojo serán las que te guíen hasta el final del Camino Lebaniego.

Desde Muñorrodero se ha incluido una nueva variante al tradicional Camino Lebaniego, se trata de la Senda Fluvial del Nansa, que aunque alarga el camino algunos kilómetros más, es un tramo agradecido por su belleza. De pronto te encontrarás sumergido en un bosque encantado, lleno de vegetación por doquier, donde el río Nansa será un fiel compañero del camino. La senda del río Nansa está bien señalizada y acondicionada con pasarelas y escaleras de madera.

Senda Fluvial del Nansa.

Dejamos la senda fluvial a la altura de Camijanes. Aquí te espera un fuerte desnivel, en el que es recomendable ir tranquilo y estar pendiente de donde se coloca el pie, ya que si el tiempo no te acompaña durante esta etapa, se forman peligrosos barrizales que pueden provocar resbalones y desagradables caídas, así que lo mejor será tener paciencia y mucho cuidado. Una vez finalizado este obstáculo natural, la ruta continúa por asfalto. Los recorridos por asfalto nunca son el mejor terreno para los pies, aunque la constante belleza paisajística te hará olvidar el cansancio acumulado. Continuaremos hasta Cabanzón y su popular torre defensiva del siglo XIV. Desde aquí solo nos separarán alrededor de 5 kilómetros hasta el final de la primera etapa, Cades.

En Cades, además de reponer fuerzas y descansar para la segunda etapa del Camino Lebaniego, deberás visitar la Ferrería de Cades. Se trata de un artificio del siglo XVIII cuya función era producir hierro a través de la fuerza hidráulica que se extraía de las aguas del río Nansa.

Es una etapa larga y, para muchos difícil, pero la satisfacción es tan grande que habrá merecido la pena el recorrido y el cansancio.

ETAPA 2.

Inicio de etapa: Cades.

Final de etapa: Cicera.

Recorrido: 16,4 kilómetros.

Vistas durante la segunda etapa desde Cades.

Dejamos la localidad de Cades para adentrarnos en la segunda etapa del camino, que destaca por la dureza y la abundancia de recorrido asfaltado. La sensación de paz unida a las espectaculares vistas que obtendremos, serán la recompensa de esta etapa.

Durante el camino pasaremos por la localidad de Sobrelapeña para dirigirnos hasta Lafuente, donde te encontrarás una parada obligatoria en el camino, ya que en este lugar se localiza la iglesia de Santa Juliana, Bien de Interés Cultural por ser uno de los tesoros del arte románico cántabro.

Iglesia de Santa Juliana en Lafuente.

Dejando La Fuente atrás, comienza uno de los tramos más complejos por su fuerte desnivel. Este tramo, en constante pendiente, nos llevará hasta Burió, donde te recomendamos que pares algunos minutos para retomar fuerzas ya que por delante te espera un fuerte ascenso hasta el Collado de Hoz, a 663 metros de altitud y que nos regalarán unas preciosas vistas del valle de Lamasón.

Vistas del valle Lamasón desde el Collado de la Hoz.

Una vez superado este desnivel, te adentrarás por un sendero lleno de piedras y de vacas, un recorrido en descenso que te conducirá hasta la localidad de Cicera, donde podrás descansar de una corta etapa pero no por ello menos dura. En Cicera podrás disfrutar de algunos servicios, necesarios para recuperar energía, descansar y puesta en común con otros peregrinos sobre las aventuras acontecidas durante la etapa. También podrás compartir conversaciones con los locales, personas hospitalarias y amables que en parte son los responsables de que el camino sea una experiencia especial. Si tienes oportunidad y las energía te lo permiten sube al Mirador de Santa Catalina, desde donde podrás contemplar el Desfiladero de La Hermida y el resto del horizonte que te ha acompañado en el camino hasta ahora.

ETAPA 3.

Inicio de etapa: Cicera

Final de etapa: Monasterio de Santo Toribio de Liébana.

Recorrido: 26 kilómetros.

Salimos de Cicera tras la dura etapa del día anterior para dirigirnos hasta Lebeña. Aquí nos encontramos con dos posibilidades, realizar el recorrido por el Canal de los Francos o bien, por el Collado de Arceón. Ninguna de las dos opciones te librará de un fuerte desnivel a través de un bosque y que seguramente te regale las mejores panorámicas del camino.

Todo ascenso, conlleva un descenso, esta vez para llegar hasta la localidad de Lebeña, donde te espera uno de los mejores ejemplos del prerrománico y, tal vez uno de los más visitados en la zona, se trata de la iglesia de Santa María de Lebeña. Su conservación y posterior restauración, lo convierten en un templo cristiano único y que desde el año 925 es testigo de todos los peregrinos que por allí se suceden hasta Santo Toribio.

Después de una breve parada en Lebeña, de nuevo el camino nos presenta varias opciones para llegar al mismo destino. Algunas presentan más riesgos, otras más kilómetros y pendiente. Desde Lebeña puedes continuar por una carretera angosta y con abundante tráfico que discurre por el Desfiladero de La Hermida, transcurridos algunos kilómetros, a la altura de Castro Cillorigo, el camino continúa de nuevo a través del sendero, esta vez con el río Deva de acompañante. Esta opción, conlleva varios riesgos al transcurrir por carretera nacional.

Nuestra recomendación: haz una breve parada a orillas del río y deja que tus pies se relajen en las aguas cristalinas del Deva.

Otras alternativas a este recorrido te llevarán hasta la localidad de Allende, desde donde podrás continuar hasta Cabañes o bien seguir hasta El Habario y Pendes.

Diferentes senderos nos conducirán hasta Tama, donde nos encontramos otra parada imprescindible, el Centro de interpretación de los Picos de Europa.

El centro nos ayudará a entender mejor el camino hasta ahora recorrido. Encontrarás diversas salas explicativas sobre la geomorfología, vegetación, fauna, redes fluviales y toda la relación existente entre el hombre y la naturaleza a lo largo de la historia en el Parque Nacional de los Picos de Europa.

En el centro de interpretación harás un recorrido por las costumbres y formas de vida que se han dado en el valle de Liébana. Un concepto que busca dar respuestas a todas las preguntas que el peregrino se ha hecho durante todos los kilómetros recorridos.

Potes.

Continuamos la ruta hasta la preciosa localidad de Potes, donde los ríos Deva y Quiviesa se unen. La localidad es también conocida como la villa de los puentes y las torres. El conjunto histórico artístico de la Villa de Potes declarado Bien de Interés Cultural merece una parada obligada de mayor dedicación para recorrer sus calles y acercarse a conocer monumentos tan emblemáticos como la Torre del Infantado o la iglesia de San Vicente.

Después de un recorrido a otra época por las calles de Potes, solo nos falta llegar hasta el destino final del camino, el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, donde se encuentra el Lignum Crucis y del que solo nos separan 3 kilómetros.

Monasterio de Santo Toribio by Francisco J. Díez Martín vía Wikimedia Commons.

Una vez llegado al destino debes visitar las diferentes dependencias del monasterio, donde destaca la iglesia, cuya construcción comenzó en 1256. La edificación está realizada en estilo gótico monástico de influencia cisterciense. En la iglesia está localizada la Puerta del Perdón, de estilo románico y que es abierta únicamente durante el Año Santo. También encontrarás una estatua de madera de estilo gótico, perteneciente al siglo XIV y que representa a Santo Toribio de Astorga. Por último, en esta iglesia contemplarás la gran joya del Camino Lebaniego, la capilla barroca del siglo XVIII que acoge entre sus paredes la Lignum Crucis.

La historia cuenta que fue el propio Santo Toribio quien trajo consigo desde Jerusalén el fragmento de cruz.

Si tienes pensado hacer el Camino Lebaniego, debes saber que puedes dividirlo en algunas etapas más de las aquí propuestas. Será una forma perfecta para hacer más llevaderos aquellos tramos que cuentan con mayor dificultad. Además, es la mejor opción para disfrutar de todas las localidades, monumentos naturales y arquitectónicos que te encontrarás por el camino o simplemente degustar la riqueza gastronómica que posee Cantabria. Si tu plan de ruta es realizar el camino con niños, dividir el recorrido en varios tramos será mucho más ameno y divertido para todos.

Si el tramo que comprende desde San Vicente de la Barquera hasta el monasterio de Santo Toribio te sabe a poco, debes saber que puedes combinar el Camino Lebaniego y el Camino de Santiago, ya que Cantabria es la única región del mundo donde coinciden dos caminos de peregrinación.

Además, esta fórmula se convierte en la mejor forma de conocer Cantabria, ya que recorrerás el Camino del Norte que transcurre por toda la costa cántabra, y el Camino Lebaniego que te adentrará por increíbles valles de Cantabria como el valle de Liébana, colindante con los Picos de Europa y la Cordillera Cantábrica.

También existe la posibilidad de retomar el Camino de Santiago una vez que hayas finalizado el Camino Lebaniego, existen varias opciones en las que no será necesario desandar lo hasta ahora recorrido.

Por último, queremos recordarte que debes tener en cuenta varios aspectos si deseas realizar cualquier tipo de sendero, ya sea de unas pocas horas o de varios días. Si deseas realizar un camino de larga duración debes realizar un entrenamiento previo si no estás acostumbrado a largas caminatas, o bien realizar mayor número de etapas de menor recorrido.

Antes de realizar el sendero, estudia bien cómo vas a dividir las etapas y cual será el recorrido, ya que un mismo sendero pueden coincidir con otros y perder la orientación, por eso es básico interpretar las señalizaciones. Guíate con un mapa o incluso instálate alguna aplicación móvil que te pueda servir de orientación en caso de pérdida.

Es importante mantenerse hidratado durante el recorrido, así que lleva siempre agua y algún alimento que te aporte fuerza en aquellos momentos de mayor debilidad física.

El calzado va a ser tu mejor aliado, así que debes llevar un calzado apropiado y que estén ya hechos a tus pies, nada de estrenar calzado el primer día de ruta. Es importante tener lo pies hidratados durante el camino, ya que hay muchos tramos de asfalto que perjudicarán a tus pies, así que lleva contigo un pequeño bote de crema hidratante y aprovecha para hidratarlos cada vez que tengas oportunidad, ya que sin ellos el camino sería imposible continuarlo.

Debes vigilar que la mochila lleve el menor peso posible, te va a acompañar durante todo el trayecto, así que lleva lo imprescindible para hacer la ruta más llevadera. Un chubasquero, un bastón y un botiquín serán buenos aliados, así que no olvides incluirlos en el pack mochilero.

Asegúrate de que en cada lugar que vayas a finalizar etapa existen albergues o establecimientos hoteleros abiertos y con disponibilidad, será importante para tu descanso y no tener desagradables sorpresas durante el camino.

Si realizas el Camino Lebaniego, lleva contigo tu credencial, será tu vía para obtener el documento acreditativo de la peregrinación, llamado la Lebaniega, que te lo concederán una vez llegues al Monasterio de Santo Toribio de Liébana.

Últimos kilómetros del Camino Lebaniego con Los Picos de Europa

Toda aventura comienza con su planificación, así que esperamos que el final de esta lectura sea el comienzo de una nueva experiencia para ti. Disfruta del camino y consulta “La Guía de Aventuras 2017”.

¡Buen Camino!

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*