Visita el Espacio Natural de Doñana

Doñana es conocido en el mundo entero por su rica diversidad paisajística, por su fauna y flora, conservado gracias a la respetuosa intervención del hombre y a la declaración de Reserva de la Biosfera en 1980 y de Patrimonio de la Humanidad en 1994 por la Unesco. Considerada la mayor reserva ecológica de Europa, es un conjunto de diversos ecosistemas como pinares, lagunas, marismas, dunas fósiles, pinares, matorrales y playa. Un encuadre que se antoja perfecto para disfrutar de la naturaleza y pernoctar en alguna de las casas rurales de Huelva.

Un grupo de flamencos invernando en el Parque Nacional de Doñana

La interacción de sus habitantes

La naturaleza se abre paso con numerosas especies animales que realizan sus rutas migratorias e instalándose en épocas invernales, así como con diversas aves y mamíferos, especialmente protegidos como el lince ibérico, el águila imperial y el ciervo, entre otros. El reconocimiento de la riqueza natural de este espacio llegó ya desde la época romana con asentamientos del siglo II a. C., con posteriores construcciones de torres almenaras para la protección contra piratas berberiscos y diversas construcciones de viviendas de árabes y cristianos. La influencia del hombre fue constante, por ello el nombre del parque se consolida con la construcción del palacio del VII Duque de Medina-Sidonia para su esposa Doña Ana.

Deporte en el parque más reconocido

Son diversas las actividades que se pueden realizar en la zona y en el propio Parque Nacional. Para poder conocer el paisaje y su fauna de primera mano existe una red de senderos de baja dificultad y de acceso libre. En el camino varios observatorios y centros de visitantes informan de los distintos ambientes y de sus peculiares habitantes. Cada uno de estos caminos muestra paisajes característicos como el sendero “dunar” o el sendero “Laguna de Ribetehilos”, donde se observa la vegetación de ribera. Las bicis también tienen cabida con dos carriles de más de 47 kilómetros que permiten recorrer el parque y disfrutar de unas espectaculares vistas.

El otoño y el invierno son la mejor época para el avistamiento de aves acuáticas, como los flamencos o ánsares procedentes de Europa. En primavera, se da la bienvenida a especies procedentes de África, como las garzas y las cigüeñas. Un espectáculo natural que atrae a miles de personas todos los años, como otra de las actividades festivas más famosa de esta zona: la peregrinación a El Rocío.

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