El Escorial: el sueño de un rey

Amanece gris. Quizás por ello mi mente se traslada a un pensamiento cuyos protagonistas son imponentes castillos e infinitas praderas mojadas por la lluvia. De entre todas las fortificaciones, castillos y monasterios que recuerdo haber visitado, el Escorial siempre ha estado entre mis preferidos por lo mucho que me impresionó la primera vez que lo visité en una de esas excursiones del cole de tanto nos gustaban.

Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial Fuente

Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial
Fuente

El Escorial es el símbolo más representativo de la España de Felipe II. La grandiosidad de su arquitectura es correspondida con la naturaleza del poderío de estado que era en el siglo XVI, la mayor potencia del planeta.

Una de las construcciones más soberbias de la Europa renacentista y la que mejor trasmite la idea de poder y de la visión ascética de la vida de quien era el más poderoso soberano del mundo, se encuentra a tan sólo 48 kilómetros de Madrid. Felipe II mandó levantar el monasterio para conmemorar la victoria española en la batalla de San Quintín, librada en 1557 contra los franceses.
Eligió un paraje conocido, la Dehesa de la Herrería, en las proximidades de la sierra de Guadarrama. Dado que la batalla conmemorada se libró el día de san Lorenzo, de quien Felipe II era devoto, al nuevo emplazamiento se le llamó Real Sitio de San Lorenzo, el mismo nombre que recibe el pueblo que creció alrededor del monasterio.
Las obras que comenzaron en 1563 y acabaron veintiún años después, fueron concebidas por el monarca como convento y panteón real al cuidado de la orden de San Jerónimo, y acabó convirtiendo el conjunto en el mayor centro político de Europa.

Bajo la atenta vigilancia de Felipe II, la construcción comenzó a dirigirla el arquitecto Juan Bautista de Toledo, discípulo de Miguel Ángel. Tras su muerte, se encargó de ella Juan de Herrería, imponiendo su estilo herreriano en el diseño definitivo.
En la ornamentación participaron numerosos artistas españoles e italianos como Fernando Navarrete, Luqueto o Sánchez Coello.

Todo el conjunto incluye un monasterio, una iglesia, un palacio, el panteón real, la biblioteca y un museo. De planta rectangular de 161 x 204 metros, la cúpula de la iglesia tiene 90 metros de altura. Se construyó en granito coloreado, la puerta principal está ornamentada con la parrilla y la estatua de San Lorenzo y el escudo de los Habsburgo.

En cada uno de los cuatro ángulos del perímetro yerguen las torres rematadas por capiteles de pizarra y en su parte oriental forman saliente la cabecera del templo y las estancias de Felipe II.
En el edificio se cuentan nada menos que 13 capillas, 88 fuentes, 15 claustros, 16 patios, 9 torres, 300 celdas, 86 escaleras, más de 1.000 puertas y 2.500 ventanas y una pinacoteca con casi 2.000 pinturas.

Una vez atraviesas la puerta y cruzas el vestíbulo se accede al patio de los Reyes. Estatuas de reyes bíblicos adornan la fachada de la iglesia, con sólidos campanarios a cada lado. En el interior del templo destaca el altar mayor de jaspe y mármol rojo y las estatuas en bronce de Carlos V y Felipe II. Debajo del templo está el Panteón real que contiene los sepulcros de todos los reyes de España desde Carlos I en adelante.
El panteón de los infantes, erigido en el siglo XIX, acoge los restos mortales de reyes que no ocuparon trono. A la izquierda de la iglesia se encuentra el palacio, cuyas principales dependencias son la sala de las Batallas, las habitaciones de la infanta Isabel Clara Eugenia y de Felipe II, en las que murió en 1598, y el ostentoso salón del Trono.

La biblioteca, a la derecha del patio de los Reyes, reúne alrededor de 50 mil valiosos volúmenes, documentos, códices musulmanes, cartas, manuscritos, escritos de San Agustín, etc.
Otra dependencia de gran importancia cultural es la de los nuevos museos, que albergan las principales obras pictóricas que se conservan en el monasterio.

La Silla de Felipe II Fuente

La Silla de Felipe II
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Los Alrededores
En el centro de San Lorenzo de El Escorial se levanta el edificio del Real Coliseo de Carlos III, uno de los pocos teatros de corte que se conservan en Europa y encargo del ilustrado monarca. Edificio de trazas neoclásicas fue reformado y mejorado por el arquitecto real Juan de Villanueva y, más adelante se realizaron más reformas. La última se concluyó en 1979.
Además de este teatro, la edificación del Hospital de San Carlos, para atender a los trabajadores y el personal del servicio del monasterio.

Otros edificios reales son el mercado público El Repeso, la Casita del Infante, la Casita del Príncipe, las Casas de oficios y ministerios. Otros lugares de gran interés vinculados al conjunto de El Escorial son, la Casa de la Reina y la Compaña, la iglesia de San Bernabé.

Por el desvío que aparece a la izquierda de la Casa del Infante se llega, tras un recorrido de unos 7,5 kilómetros a La Herrería, promontorio de rocas graníticas con forma de silla situado en una colina desde el cual se cuenta que el monarca observaba la evolución de las obras del colosal monumento.

Seguro que encuentras el momento de visitar esta grandiosa y elegante construcción en algún momento. Quizás Semana Santa, de camino a tu destino, sea una buena ocasión. ¡Al fin y al cabo al volante hay que descansar cada dos horas!

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