De ruta por Navarra: del Monasterio de Leyre al Valle de Valdorba

En esta tierra de gran riqueza paisajística y monumental, hoy os proponemos una nueva ruta por Navarra. En este ocasión, iremos del Monasterio de Leyre al Valle de Valdorba, dos enclaves que destacan por su patrimonio y, entre los cuales, encontraremos otros muchos lugares de gran interés.

San Salvador de Leyre (más conocido como Monasterio de Leyre) es un emblemático monasterio navarro, muy cerca de la frontera con Aragón, en el inicio del Camino Santiago por Navarra. De gran renombre ya en el siglo IX, en él encontramos el Panteón Real de los primeros reyes de Navarra. En este sentido, es importante recalcar que su importancia no viene únicamente por su antigüedad sino también por el destacado papel que ha tenido a lo largo de la historia. Así, por ejemplo, a inicios del siglo XI llegó a rivalizar en importancia con la catedral de Pamplona.

De ruta por Navarra: Cripta del Monasterio de Leyre

Cripta del Monasterio de Leyre. Foto: Turismo de Navarra

La parte más antigua del monasterio, y por tanto especialmente resaltable a nivel monumental, son sus ábsides y la cripta. El monasterio, además, está indefectiblemente asociado a una conocida leyenda explicativa de la eternidad, según la cual el abad Virila pasó 300 años escuchando extasiado el canto de un ruiseñor sin darte cuenta del transcurso del tiempo.

Continuando nuestra ruta del Monasterio de Leyre al Valle de Valdorba, encontramos otro monumento de gran importancia para la historia y el patrimonio monumental de Navarra. Se trata del Castillo de Javier, junto al que transcurre un ramal del Camino de Santiago. Se trata de la fortaleza referencia de la comunidad foral y cuna de su patrón, San Francisco Javier. De hecho, el Castillo de Javier es visita obligada en esta parte de Navarra, junto con el ya mencionado Monasterio de Leyre y la ciudad de Sangüesa, de la que hablaremos luego.

De ruta por Navarra: Castillo de Javier. Foto: Turismo de Navarra

Castillo de Javier. Foto: Turismo de Navarra

El Castillo de Javier nace con un objetivo claramente defensivo frente al vecino Reino de Aragón. Con la pérdida de la independencia de Navarra en el siglo XVI, es parcialmente destruido, si bien su estructura original será recuperada en el siglo XX a través de varias restauraciones. En la actualidad, el Castillo de Javier alberga un museo sobre la historia de la fortificación y del propio San Francisco Javier. Es, además, punto de reunión de las “javieradas” en las que los navarros caminan más de 100 kilómetros para honrar a su patrón.

La siguiente parada de nuestra ruta es la ciudad de Sangüesa, a orillas del río Aragón, de gran importancia histórica y comercial, y en la que encontraremos un amplio patrimonio monumental. El origen de la ciudad de Sangüesa está en el vecino núcleo de Rocaforte (a apenas dos kilómetros), más alejado de la ruta natural de comunicaciones, lo que motivó la fundación de Sangüesa en el año 1122 para ayudar también al desarrollo del Camino de Santiago.

De la ciudad, que se desarrolló en torno a la calle Mayor, destacaremos su Puente (de finales del siglo XI, reconstruido en varias ocasiones por avenidas y cuyos arcos centrales fueron derribados en el siglo XIX para ser reemplazado por el actual puente metálico), la iglesia de Santa María (junto al puente, del siglo XII, con tres ábsides románicos en la cabecera , a los que hay que sumar la estructura de las naves, portada sur y torre gótica octogonal de finales de ese siglo y el siguiente), el Palacio Castillo del Príncipe de Viana (residencia temporal de los reyes de Navarra en ciertos periodos de los siglos XIII al XV, de la que destaca el cuerpo central y dos torres almenadas, y cuya ala sur fue destruida en el siglo XVI para construir la Casa Consistorial de Sangüesa) y el Convento de San Francisco de Asís (del siglo XIV, con arquería gótica y una iglesia conventual, con una única nave de bóveda de piedra del siglo XVI).

De ruta por Navarra: Sangüesa, iglesia de Santa María. Foto: Turismo de Navarra

Sangüesa, iglesia de Santa María. Foto: Turismo de Navarra

Desde Sangüesa, antes de proseguir con nuestra ruta del Monasterio de Leyre al Valle de Valdorba os proponemos un pequeño desvío para visitar la Foz de Lumbier. La encontramos en un ramal del Camino de Santiago, siguiendo el curso del río Irati en dirección a Lumbier. Es una zona de gran belleza natural, que atraviesa un cañón excavado por el río Irati en la sierra de Leyre y que sigue el recorrido de una antigua vía de ferrocarril.

La Foz de Lumbier es, además de por su belleza natural, una visita obligada por su gran biodiversidad, tanto en cuanto a fauna como en cuanto a flora. La gran riqueza de su microclima permite avistar aquí buitres leonados, quebrantahuesos o águilas reales, por poner solo algunos ejemplos.

Una vez visitada la Foz de Lumbier regresamos a nuestra ruta original, del Monasterio de Leyre al Valle de Valdorba. Y lo hacemos atravesando la localidad de Aibar, el pueblo de los duendes, donde destacaremos entre otras construcciones: la casa de Doña Sancha, el portal de la Hueca, la casa Iziz, la iglesia románica de San Pedro, la plaza de la Virgen, el mercado medieval y la Casa Museo de los Oficios y la Memoria de Aibar.

Desde allí, continuaremos nuestra ruta hasta Moriones, una pequeña población navarra ideal para practicar senderismo entre montes de robles y encinas, en la que también tendremos ocasión de conocer interesantes edificaciones de arte románico rural (iglesias, ermitas, puentes medievales…). Una parada de gran interés para los amantes del ecoturismo, ya que junto a Moriones encontraremos una de las mayores extensiones forestales de la Comunidad Foral: La Vizcaya.

De ruta por Navarra: Casa rural Ibarbasoa, en Moriones (Navarra)

Casa rural Ibarbasoa, en Moriones (Navarra)

Aquí, en este incomparable entorno natural, os recomendamos establecer vuestra base de alojamiento. En la casa rural Ibarbasoa encontramos una opción ideal para disfrutar del entorno y descansar antes de retomar nuestra ruta por Navarra. Zona de barbacoa, columpios, zona de picnic, mesa de juegos, futbolín y zona de juegos con mesa de ping-pong, entre las múltiples opciones de ocio que nos ofrece esta casa unifamiliar ubicada en la localidad navarra de Moriones.

Desde aquí, continuaremos nuestra ruta del Monasterio de Leyre al valle de Valdorba. En este apacible y tranquilo valle navarro encontraremos pequeñas grandes joyas del arte románico que merece la pena visitar. De entre ellas, mencionaremos algunas declaradas Bien de Interés Cultural como la iglesia de San Martín, en Orísoain, con su bella cripta ubicada bajo el altar que estuvo oculta por más de cien años y se redescubrió en los años 70; la iglesia de la Asunción, en Olleta; las ermitas de San Pedro de Ochano, en Olóriz, y del Santo Cristo de Cataláin, en Garínoain, que constituyen dos casos únicos del románico por sus portadas de tema profano y no religioso, y el Hórreo de Iracheta, magnífico ejemplo de la arquitectura civil románica.

De ruta por Navarra: Hórreo de Iracheta. Foto: Turismo de Navarra

Hórreo de Iracheta. Foto: Turismo de Navarra

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