De Etxalar a Zugarramurdi, un viaje en el tiempo

Os proponemos una breve ruta por el norte de Navarra, desde Etxalar a Zugarramurdi, dos localidades llenas de historia a través de las que podréis hacer un viaje en el tiempo a la Navarra de la Edad Media y de los siglos XVI y XVII.

Etxalar, una población navarra con mucha historia

Etxalar, una población navarra con mucha historia. Foto: Casa Mikelestonea I, II y III

Etxalar es una de las cinco villas navarras. Cinco pueblos de gran belleza e historia, marcados por su cercanía a Francia y el importante papel que en ellos desempeñaron las ferrerías durante los siglos XVI y XVII. De esos mismos siglos, destacan sus casas, con balcones de madera y edificadas en sillería.

Ubicada a solo 25 kilómetros del mar Cantábrico, en el límite occidental del Pirineo, de Etxalar destacaremos la torre medieval de Gaztelu, además de las estelas de la iglesia de la Asunción. De entre sus fiestas y tradiciones, destacaremos las Jornadas Gastronómicas de la Caza en el mes de noviembre, en las que tendremos oportunidad de degustar platos de ciervo, jabalí e, incluso, paloma a precios accesibles.

Un lugar ideal para alojarse en Etxalar es la Casa Mikelestonea I, II y III, un edificio de arquitectura tradicional construido en el año 1600 y que, además, dispone de servicio de restaurante.

Casa Mikelestonea I, II, y III, en Navarra

Casa Mikelestonea I, II, y III, en Navarra

Muy cerca de la localidad de Etxalar encontraremos un enclave turístico muy interesante: el llamado Molino del Infierno. Se trata de un lugar lleno de magia, abierto al público, casi colgado y bañado por una cascada, que cuenta además con un vivero de truchas, y que constituye uno de los principales reclamos turísticos de esta zona de Navarra.

El Molino del Infierno forma parte, además, del llamado Sendero del Infierno, que se inicia en el kilómetro 15 de la carretera al barrio Orabidea de Lekaroz. Un recorrido a través de varios puentes de madera que atraviesa una zona de prados, caseríos y bosques de robles y castaños.

Si continuamos hacia el noreste, encontraremos a unos 20 kilómetros de nuestro punto de partida, otra localidad de gran relevancia para el turista: Zugarramurdi. Seguramente os sonará su nombre por la película de Álex de la Iglesia (“Las Brujas de Zugarramurdi”) y por la gran cantidad de leyendas de magia y brujas en torno a ella.

Nos encontramos ahora en el Valle del Baztan, muy cerca de la frontera con Francia, y rodeados de tranquilidad y naturaleza. Los verdes prados, las vacas y los caseríos otorgan a Zugarramurdi un encanto especial.

Pero, si lo que os llama la atención es la parte mística de Zugarramurdi y su asociación con los aquelarres (reuniones de brujas), entonces os recomendamos visitar su antiguo hospital, que acoge en la actualidad el Museo de las Brujas. En él podremos conocer en profundidad tanto la sociedad navarra del siglo XVII como aprender más sobre la brujería.

A pocos minutos, además, podremos visitar la cueva de Zugarramurdi, en la que en el siglo XVI fueron ajusticiadas 16 mujeres. En ellas se celebra, cada 18 de agosto, el “zikiro-jatea”, una fiesta gastronómica en la que el protagonista es el cordero asado a la estaca.

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