9 lugares para practicar kayak en España

España nos regala una belleza y diversidad paisajística que en pocos lugares encontrarás. Actualmente podríamos considerar nuestro país como uno de los grandes favoritos para los amantes de los deportes y sobre todo de aquellos que se desarrollan en medios acuáticos.

Localizamos en los más de 500.000 km² de extensión de la península ibérica y sus islas, una gran red de escenarios fluviales, embalses y costas que nos ofrece diferentes  espectáculos paisajísticos llenos de aventuras en entornos de película.

Aprovechando unos de los recursos que nos ofrece  la naturaleza, el agua, aparecen algunos deportes que se realizan en este medio, como el kayak. Este deporte es apto para todos los intrépidos, ya que el abanico de posibilidades para su práctica es muy amplio, desde aguas tranquilas hasta aguas bravas, kayak en ríos o mar, rutas de largo recorrido o más cortas, y posibilidad de realizarlo en diferentes estaciones del año.

Existen decenas de rutas interesantes, pero aquí solo te nombraremos 9 de ellas, haciendo honor a la variedad de la que os hablábamos al principio del artículo. A continuación os mostramos 9 lugares para practicar kayak en España, donde os propondremos diferentes niveles de dificultad, contrastes de paisajes, rutas mixtas donde la combinación de aguas tranquilas y bravas las convierte en rutas fascinantes, o aquellas que por su interesante historia, han sido proclamadas rutas de Interés Turístico Internacional. De norte a sur os presentamos las aventuras que por lo menos deberías practicar una vez en la vida.

9 rutas de kayak en España

Imagen vía Pixabay.

1. Río Ulla en Galicia.

Viajamos al norte de España para conocer las tierras gallegas desde un punto de vista diferente, a través del curso del río Ulla. Este río, en su recorrido total de 132 kilómetros, nos ofrece tramos para todos los niveles técnicos. Una opción perfecta es realizar los últimos kilómetros del río Ulla, dando comienzo en la localidad de Padrón y finalizando en el municipio de Catoira, muy próxima a la desembocadura del Ulla en la ría de Aurosa. Un recorrido de agua tranquilas y de apenas 10 kilómetros, que te servirán como primera toma de contacto con el kayak si eres debutante en este deporte.

Esta ruta fluvial es ideal para viajar con niños, ya que conocerán el entorno natural de una forma más cercana en lo que sin duda será una divertida aventura acuática.

2. Río Sella en Asturias.

En nuestra selección de rutas de kayak en España no podía faltar la más conocida a nivel internacional, el río Sella y su tradicional descenso, popularmente llamado Les Piragües, y que tiene lugar todos los años el primer sábado de agosto. La ruta propuesta para descender en kayak por el río Sella da comienzo en Arriondas y finaliza en Llovio, dejando atrás 15 kilómetros de aguas profundas, tranquilas, tramos más anchos y estrechos, pero en ningún momento se convierte en una ruta de alta dificultad. Es imprescindible mantener las fuerzas y el aliento como aliados, ya que la duración de este tramo puede llegar hasta las 5 horas, aunque puedes hacer tramos de menor longitud y duración que también te llevarán a destinos increíbles.

3. Río Gállego en Aragón.

La provincia de Huesca ofrece infinitas posibilidades en cuanto a aquellas actividades que se desarrollan en el medio acuático. En está ocasión te resultará difícil decantarte por una ruta o río en particular. Una propuesta es la que se desarrolla en el río Gállego en su paso por la provincia de Zaragoza. Resulta un río interesante para los que ya no son novatos en este deporte, ya que la emoción se suma a tramos en los que se necesita algo más de destreza. El recorrido nos traslada desde la localidad de Murillo de Gállego hasta Santa Eulalia de Gállego, durante aproximadamente 8 kilómetros. Una ruta que durante algo más de dos horas te permitirá disfrutar del paisaje y de una experiencia difícil de olvidar.

4. Río Noguera Ribagorzana entre Huesca y Lérida.

Congost Montrebei by Vanesa Náger.

Separando Aragón de Cataluña nos encontramos con el congosto de Mont-rebei, originado por el río Noguera Ribagorzana cuando atraviesa la sierra de Montsec. La propuesta es surcar durante un recorrido de 7 kilómetros el congosto, cuya duración puede rondar alrededor de 4 horas. Un paseo por aguas tranquilas que te permitirá ser el protagonista de una aventura entre desfiladeros de vértigo, tesoros del arte románico y la fauna y flora autóctona de la zona. Una experiencia recomendable para realizar con niños e introducirlos en el mundo de las actividades en contacto con la naturaleza.

5. Cova d’en Gispert en Gerona.

El kayak en agua salada en pleno mar abierto es una aventura totalmente diferente y que nos permite acceder a rincones cuyo acceso se ve limitado por otras vías. En la provincia de Gerona localizamos una de las cuevas más grandes de la Costa Brava, y que permite el acceso en kayak en la mayor parte de su extensión, se trata de la Cova d’en Gispert en Begur. Esta cueva cuenta con más de 150 metros de longitud. Durante su recorrido atravesarás salas de diferentes magnitudes, donde llegan a sorprender los 22 metros de altura que alcanza en algunos tramos. Como punto de partida a la cueva, puedes elegir las calas de Aiguablava o Aiguaxelida. También tienes la posibilidad de realizar una pequeña ruta de 5,5 kilómetros, que parte desde la playa de Tamariu y recorre diferentes calas, además de otra curiosa cueva como la Cova de Bisbe. Te sentirás como un expedicionario descubriendo lugares que serán imborrables en el recuerdo, por eso no nos extraña que Salvador Dalí estuviese enamorado de este rincón secreto.

Imagen by Alicia Bruce vía @Flickr

6. Embalse El Burguillo en Ávila.

Otra opción diferente para practicar kayak es en un embalse, donde la tranquilidad de las aguas está asegurada. Esta opción es la más recomendada para aquellos que son algo más temerosos con los deportes de aventura. Una manera perfecta de ganar confianza con el kayak y las palas. El embalse El Burguillo en la provincia de Ávila es idóneo para ello. Además, el entorno en plena Reserva Natural del Valle de Iruelas te permitirá disfrutar de un agradable paisaje. Si una vez en el embalse El Burguillo anhelas algo de emoción en tu jornada acuática, debes saber que el río Alberche está muy próximo y allí podrás disfrutar de recorridos en kayak cuyas dificultades técnicas son un poco más elevadas.

7. Parque Natural de las Hoces del Duratón en Segovia.

Hoces del Duratón en Segovia con Naturaltur.

Dicen los grandes expertos de la zona que la mejor forma de conocer el Parque Natural de las Hoces del Duratón es a bordo de un kayak recorriendo el río Duratón. Una manera de descubrir desfiladeros vertiginosos de 100 metros de altura, conocer de cerca a la mayor concentración de buitres leonados de Europa, ser testigo de los restos históricos del pasado, entre otras curiosidades que encontrarás en el camino. La ruta más frecuente parte desde San Miguel de Bernuy hasta el embalse de Las Vencías. El recorrido tiene una duración de aproximadamente 4 horas. Esta opción es recomendable con niños, ya que transcurre por aguas mansas, lo que le resta dificultad.

8. Parque Natural Cabo de Gata – Níjar en Almería.

Una alternativa para disfrutar del mar e ir más allá de lo que te permite los accesos a pie. Dependiendo del viento las rutas variarán su punto de partida, pero una de las más populares es la que se inicia en la playa de la Fabriquilla y que recorre lugares tan emblemáticos como el arrecife de las sirenas, que se encuentra a pies del faro de Cabo de Gata. Además, tu excursión en kayak la podrás combinar con otras actividades como snorkel, y quedar deslumbrado con la variedad cromática del fondo marino. Una forma divertida de descubrir el Parque Natural de Cabo de Gata – Níjar y quedar embelesado de Almería.

9. Los Gigantes en Tenerife.

Saltamos de la península ibérica para descubrir Tenerife en una ruta en kayak. El inicio de la aventura tiene lugar en el puerto deportivo de Los Gigantes. El siguiente paso será dirigirse hacia los imponentes acantilados basálticos que llegan a alcanzar los 600 metros de altura. La zona es ideal para disfrutar de la diversidad marina practicando snorkel, y si eres de los que tienen suerte, puedes incluso llegar a ver delfines o cachalotes. Lo mejor de la jornada de kayak en los acantilados de Los Gigantes es disfrutar de la perspectiva, ya que el agua es el mejor lugar para ello.

Los Gigantes en Tenerife by Ronny Siegel vía @Flickr.

A la hora de ponerte en marcha e iniciar alguna de las rutas propuestas o cualquier otra, debes consultar las condiciones climatológicas.

En el caso de los ríos es importante conocer la situación de navegabilidad de los mismos, ya que muchos de ellos tienen cambios bruscos de caudal, lo que imposibilita la práctica de deportes acuáticos. Respecto a las rutas en kayak en mar abierto, debes consultar el viento, ya que este puede convertirse en un gran enemigo que nos aleje de la orilla y nos haga perder el control de la embarcación.

Respecto al material, si realizas rutas con guía en cualquiera de las empresas de turismo activo registradas como tal, te cederán durante la actividad todo lo necesario, pero siempre es importante informarse con anterioridad de todo aquello que es imprescindible para realizar la actividad.

El kayak no es un deporte de riesgo si lo practicas bajo un marco de seguridad, informándote con tiempo de todo lo anteriormente mencionado. Si desconoces algún dato, consulta con cualquiera de los expertos profesionales que dedican su labor diaria a la práctica de deportes de este tipo.

Respecto a los niños es importante consultar la posibilidad de la práctica de la actividad, ya que en algunas ocasiones existen límites de edad y/o altura. Es importante inculcarles el respeto hacia el deporte y hacia el medio donde se realiza, como a las personas que en ellas se ubican.

Las deportes acuáticos en medios fluviales van unidos a una graduación para determinar el nivel de dificultad, siendo el grado I aguas tranquilas con pocos obstáculos, hasta grado VI o infranqueables, cuyo recorrido es prácticamente imposible y peligroso. Por todo ello es importante tener en cuenta a la hora de practicar cualquier deporte acuático, el nivel técnico que se posee y el nivel de dificultad que tiene el curso del río.

Cualquier aventura es una experiencia nueva por vivir.

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